EMPRESA INVITADA

COMPROMETIDA CON

Andes BPO contesta desde el Oriente

Hace ya una década Juan Alberto Ortíz decidió crear su propia empresa. Llevaba 20 años trabajando para la banca en un grupo empresarial muy reconocido del país, pero sintió que ya era momento de arriesgar. En ese último tramo como empleado tuvo cercanía con el sector de call centers y fue así cómo descubrió en él un nicho desatendido.

“Con la cédula”, como él mismo lo relata, y también con el alma emprendedora que tienen los nacidos en el Oriente antioqueño, abrió su compañía. Adicionalmente, tuvo el apoyo de la Fundación Coomeva para consolidar su plan de negocios. Y a la hora de pensar dónde iba a establecer la sede de su propia empresa bautizada Andes BPO, rompió el molde. ¿Por qué? Este tipo de compañías tradicionalmente se ha ubicado en ciudades grandes. Aquí en Colombia casi el 50 % está en Bogotá, otro porcentaje importante en Medellín y en el resto de las ciudades capitales, pero Juan Alberto decidió hacerlo en su Oriente, para llevarle desarrollo y empleo a la región. Se radicó así en el municipio de La Ceja.

Muchos le dijeron a Juan Alberto que era “una locura”, pero él quería demostrar que sí se podía. Y lo hizo. Ya lleva 10 años con la empresa en esta zona siendo quizás el mayor empleador de La Ceja con más de 400 empleos directos y otros 150 en la sede de Rionegro, manteniendo los pies sobre la tierra de Oriente.

El rol de Andes BPO para promover un territorio sostenible

Tres características hacen de esta empresa de call center protagonista para coadyuvar en la promoción de ciudades y comunidades sostenibles.

1. Promoción del equilibrio territorial〈

Andes BPO decidió generar desarrollo económico y social en un municipio de 50 mil habitantes y 135 kilómetros cuadrados, considerado pequeño, donde las únicas opciones de trabajo intensivo se concentraban en el sector floricultor. La empresa de base tecnológica ha promovido la mejora de la infraestructura de servicios (la mayor de ellas en materia de telecomunicaciones); genera empleo digno y promueve el capital humano gracias a procesos de generación de conocimiento, lo que, a su vez, ayuda a la competitividad local; evita la migración de muchos habitantes de La Ceja a ciudades intermedias o grandes en busca de oportunidades y cumple con la autoridad municipal en todos los requerimientos normativos. Es, en resumen, un desarrollo en equilibrio con todos los actores: los trabajadores, los proveedores, la comunidad y el territorio.

2. Promoción de la movilidad sostenible

La empresa promueve la movilidad sostenible entre todos sus empleados. Como bien los explica la directora de Gestión Humana, Eliana Fernández, hoy entre el 60 y el 70 % de sus 500 trabajadores, usan la bicicleta como medio de transporte diario. De esta manera se contribuye a la movilidad segura en el municipio. Adicionalmente, la empresa tiene jornadas de Día sin Humo y Pico y Placa obligatorio, en un municipio donde tal medida no existe. Y para este 2019 están ya definidos los proyectos de compra de bicicletas de uso común y el patrocinio de mantenimientos preventivos. Así, ayuda a fortalecer el titulo de un municipio, considerado de los más “bicicleteros” de Colombia.

3. Equilibrio ambiental

Además de la divulgación permanente, al interior de la organización, de campañas de uso inteligente de los recursos no renovables y una política de uso de lámparas ahorradoras y adecuaciones de los techos para evitar el uso del aire acondicionado, Andes BPO trabaja de la mano con la Corporación Ambiental Rionegro Nare Cornare, en el programa Banco2, gracias al cual una familia trabaja en la conservación de un bosque nativo para compensar la huella de carbono que genera la operación de la empresa.

“Como ciudadanos, como empresarios, tenemos una obligación de generar empresas conscientes y una ciudadanía consciente, para generar un desarrollo armónico, sostenible. Soy un convencido de los círculos virtuosos y que con ellos podemos tener beneficios para todos los agentes que rodean una inversión”, señala Juan Alberto, el gerente general.

¿Por qué se deben promover ciudades y comunidades sostenibles?

En la actualidad el 54 % de la población del planeta, 3 500 millones de personas, vive en las ciudades. Para el año 2030, casi 60 % de la población mundial vivirá en zonas urbanas. Y un 95 % de esa expansión urbana en las próximas décadas se producirá en los países en desarrollo, lo que supone un reto aún mayor.

Y es en materia ambiental, donde están los mayores desafíos. Las ciudades ocupan apenas el 3 % del planeta, pero representan entre el 60 y 80 % del consumo de energía y el 75 % de las emisiones de carbono. Además, la rápida urbanización está ejerciendo presión sobre el abastecimiento de agua dulce, las aguas residuales, los medios de vida y la salud pública.

A estos debemos sumar que las ciudades pequeñas e intermedias están experimentado enormes problemas de planeación territorial, lo que está conduciendo a un desarrollo caótico y desordenado.

¿Cómo podemos contribuir con el cumplimiento del ODS 11?

El compromiso fundamental para el cumplimiento de la Agenda 2030 en el propósito de tener Ciudades y Comunidades Sostenibles es poder asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles y mejorar los barrios marginales.

Así mismo, es imperativo reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, incluso prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los residuos sólidos y de otro tipo, así como proporcionar acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles.

Otro asunto crucial es promover herramientas de planificación territorial para que las ciudades pueden orientar su crecimiento hacia la densificación en lugar de la expansión de la trama urbana.

Y por último en el terreno económico, el compromiso para 2030 incluye apoyar los vínculos económicos, sociales y ambientales positivos entre las zonas urbanas, periurbanas y rurales mediante el fortalecimiento de la planificación del desarrollo nacional y regional.