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Febrero de 2018

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En una semana de febrero en Medellín perdimos personas que nos hacían falta en el barrio San Benito, La Libertad, El Corazón El Morro, San Javier, Altavista, Prado y Campo Amor.

Carlos Andrés, Manuel Antonio, Yeison, José David, Arturo ya no están aquí y en la ciudad los necesitábamos.

Las familias Guerra, Palacios, Gutiérrez, Serpa, Rodríguez perdieron un ser amado; la señora Guerra, Palacios, Gutiérrez, Serpa y Rodríguez nunca se va a curar de ese dolor.

Camisetica blanca. Tenis rojitos.

“20 años semibarbado, vestía de bóxer y camiseta de color negro, tenía piercing en ambos lóbulos.”

Esa mañana hubo una voz de megáfono que no sonó mientras unas frutas se podrían sobre una carretilla.

Unas chicas de 16, 17 y 18 años discuten en Altavista sobre a cuál de todos los velorios de sus cuatro amiguitos asesinados ir. Pareciera que en una cuenca de Altavista la paranoia criminal y su incapacidad para reconocer en otros facetas, matices y etapas está causando la eliminación a veces de cualquier pelado, a veces del eslabón más débil del delito.

Altavista, corregimiento de Medellín (Colombia).

No se puede andar por la noches sino es de a muchos y parece que el Ejército y los componentes de choque de la Policía no logran calmar las cosas en San José de Manzanillo.

Don Oscar toma la palabra para decir que no se deben de correr riesgos innecesarios y que autoridad no es solo Policía. Se entiende la necesidad de la vigilancia de Policía, de una Policía que podría resultar protectora, pero Altavista muestra que la militarización dificulta a una comunidad lograr una mediación -para que la criminalidad deje de ser peligrosa o letal para esta-.

Lo que requeriría ya velocidad y una inversión importante es crear un afuera digno y duradero para los adolescentes que se sienten en riesgo. Este afuera tendría que ir de la mano de un programa para cambiar de vida, un proceso real para rehacer la vida por fuera de una red criminal.

Lo que parece que se está olvidando en el gobierno de Medellín -ya casi por completo- es cómo generar estatalidad desde el barrio -de arriba hacia abajo-. No se comprenden los tiempos y los procedimientos barriales y la llegada desde afuera no articula el capital social y puede -por lo menos- congelar un tejido vecinal.

NoCopio -software de arte y hardware ciudadano- estuvo allá y nos renueva una convicción:

En todas partes, a todas horas un gesto solidario haría imposible de costoso el absurdo de la eliminación del otro.

Hay que insistir en la vida y en la solidaridad.

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