¿47% de puestos laborales en el sector cultural global corresponde a las mujeres?

VICTORIA CONTRERAS - Directora General de la empresa cultural Conecta Cultura S.C.
1 marzo, 2022 - Ciudadanía Sostenible
Foto: Mujer y niña rarámuri, TC Energy 2015.

En el sitio Web de MONDIACULT 2022 se afirma que el 47% de puestos laborales en el sector cultural y creativo de 72 países son ocupados por las mujeres, pero la propia UNESCO reconoce que en esos puestos “la igualdad de género brilla por su ausencia”.  

Hasta 2007 el organismo incorporo a la igualdad de género como un compromiso de prioridad global en sus cinco programas principales, entre ellos la cultura. El más reciente informe mundial de UNESCO, indica que en el sector cultural las mujeres seguimos estando infrarrepresentadas en puestos directivos, tenemos menos acceso a la financiación pública, y nuestro trabajo tiene menos visibilidad y reconocimiento en comparación con el de los hombres. Aunado a esto, la pandemia afectó a un gran número de mujeres profesionales de la cultura sin contar con programas de ayuda para mitigar sus efectos en el empleo y los ingresos.  

Esta columna consultó a tomadoras de decisiones de las políticas culturales en América Latina, quienes aportan opiniones relevantes a esta discusión. Esta iniciativa forma parte de un proyecto más amplio de Conecta Cultura para hacer visible la participación de las mujeres en las políticas culturales y creativas en la región. 

Sylvie Durán, Ministra de Cultura y Juventud de Costa Rica, reconoce que unos de los principales desafíos es la poca co-responsabilidad ya que gran parte de la vida cultural se mueve bajo esquemas de economía social o de cuidados. En sus palabras, “son un aporte enorme que no logramos evidenciar o entender apropiadamente [porque] ni la sociedad ni el sector lo asumen como un problema, como si lo hacen con el cuidado de la naturaleza.” 

En voz de Carolina Pereira, Secretaría Ejecutiva de Economía Creativa del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile, “para mejorar las condiciones de las mujeres en la cultura se requieren medidas de reconocimiento, cuidado y visibilización de la creación, producción y gestión.” Para ella, es fundamental reconocer primero las desigualdades existentes, y luego, promover la participación de las mujeres en la oferta cultural y en la agenda social: “necesitamos conocer más, escuchar más y disfrutar más a las cultoras, gestoras, artistas, historiadoras del arte y emprendedoras creativas”.  

Por su parte, Adriana Padilla, Viceministra de Creatividad y Economía Naranja del Gobierno de Colombia, sostiene que “el mayor reto es lograr que la cultura esté en el centro de la agenda del desarrollo sostenible en términos territoriales, patrimoniales, sociales y económicos”.  Para desplegar sus libertades creativas, hay que brindar condiciones para que el sector y la ciudadanía puedan crear, circular y apropiar los procesos artísticos y culturales sin barreras.  

Finalmente, María Paulina Soto, proximamente Subsecretaría de Patrimonio Cultural del Gobierno de Chile, considera que “es un desafío el reconocimiento a la diversidad de habilidades y especialmente, a las intelectuales y políticas de las mujeres en la cultura. En los puestos de decisión suele considerarse que las mujeres somos trabajadoras, leales y ordenadas, más no, productoras de ideas y conocimiento y capaces de tomar posición y tener visión político-estratégica. Si avanzamos en el plano intelectual se minimiza y si lo hacemos en el político, somos  consideradas agresivas. En estos ámbitos persiste hegemonía simbólica masculina.”   

Sí, las mujeres ocupamos ya el 47% de los puestos laborales en el sector cultural global, pero seguimos demandando lo que Mary Wollstonecraft planteaba en 1792, que se garanticen los derechos económicos encaminados al bienestar de las mujeres. En el sector cultural es evidente y urgente atender esta necesidad.