El 95 % de los habitantes del planeta respira un aire peligroso para su salud

El 95 % de los habitantes del planeta respira un aire peligroso para su salud

LA Network - Equipo editorial
22 abril, 2018 - Ecología Urbana

De acuerdo con el estudio State of Global Air 2018, desarrollado por el Health Effects Institute (HEI), con sede en Estados Unidos, los niveles de partículas PM2.5 continúan excediendo en todo el mundo el nivel de calidad del aire establecido por la Organización Mundial de Salud (OMS).

El 95 % de los habitantes del planeta respira un aire peligroso para su salud
Los países en desarrollo siguen siendo los mayores aportantes a la mala calidad del aire que se respira en las ciudades del mundo.

Parece que los acuerdos globales sobre cambio climático y disminución de la contaminación ambiental siguen siendo insuficientes, a la luz de los resultados que arrojó la versión 2018 del estudio State of Global Air, desarrollado por el Health Effects Institute (HEI).

En todo el mundo, los niveles ambientales de PM2.5 continúan excediendo el nivel de calidad del aire definido por la Organización Mundial de Salud (OMS). Justamente el organismo estableció la calidad del aire a partir de 10 μg / m3, basado en la evidencia de los efectos negativos a la salud generados por la exposición a PM2.5 en el largo plazo.

Con base en estos datos y el conocimiento de las comunidades en cada país para 2016, el estudio arrojó que el 95 % de la población mundial vive en áreas que superan la recomendación de la OMS para las partículas PM2.5, lo que las convierte en zonas peligrosas para la salud humana. Pero lo peor: el 58 % de la población mundial reside en áreas con concentraciones que no cumplen ni siquiera el objetivo de calidad del aire menos estricto de la OMS.

La contaminación exterior e interior, causada principalmente por la quema de combustibles fósiles, provoca actualmente 6,5 millones de muertes prematuras al año, con una incidencia especial en las megaciudades de India y China y en las zonas rurales de África, donde la leña o el carbón siguen siendo las principales fuentes energéticas en los hogares.

El aire que respiramos, cada vez peor

El 95 % de los habitantes del planeta respira un aire peligroso para su salud
En todo el mundo, los niveles ambientales de PM2.5 continúan excediendo el nivel de calidad del aire definido por la Organización Mundial de Salud (OMS).

Los países en desarrollo siguen siendo los mayores aportantes a la mala calidad del aire que se respira en las ciudades del mundo.  En ese nivel, China registró un millón 576 mil 600 muertes relacionadas con la mala calidad del aire en 2016, mientras que en India fueron un millón 614 mil 600 y en Pakistán 202 mil 900. Por su parte, Rusia registró 127 mil 900 muertes por polución y Estados Unidos 105 100 en 2016.

El estudio, no obstante, destaca cómo China e India vienen emprendiendo medidas para bajar su dependencia a los combustibles fósiles e imponer controles más estrictos a la calidad del aire en sus principales ciudades y lentamente lo vienen logrando.

En el caso de América Latina, los países que más muertes registran, relacionadas con la mala calidad del aire, son Brasil con 59 500 muertes en 2016, México (31 100), Argentina (16 800), Colombia (13 300), Perú (12 000), Venezuela (8800) y Guatemala (7700).

La contaminación en los hogares, un enemigo silencioso

El informe también detalla que 2600 millones de personas están expuestas a niveles de contaminación al interior de sus casas superiores al máximo recomendable. Las personas que viven en hogares que usan combustibles fósiles pueden enfrentar niveles de PM2.5  seis veces mayores que los objetivos de calidad del aire de la OMS trazados para PM2.5.

Los países con mayores muertes atribuibles a esta condición son India (782 900), China (605 100) y Pakistán (106 400). En América Latina los países que observan muertes relacionadas con esta práctica son Brasil (8000), México (6500), Perú (5400) Guatemala (4500), Colombia (3900), Honduras (2400) y Bolivia (2100)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto un especial énfasis en combatir este fenómeno que afecta principalmente a los países en desarrollo.

Imperativo reducir el uso de combustibles fósiles

El informe del Health Effects Institute (HEI) concluye que el conocimiento de estas tendencias es esencial para comprender los patrones en la carga de las enfermedades experimentadas en diferentes países y regiones, y además para ayudar a los responsables de la toma de decisiones para que reduzcan la exposición de la población a nivel nacional o regional y así proporcionar beneficios en la mejora de la salud.

Por último, la reducción de la contaminación del aire y su carga en la salud requiere identificar y tomar medidas para controlar las principales fuentes que contribuyen a ello. Las acciones para reducir la contaminación del aire deben abordar no solo la quema de carbón a gran escala por las plantas de energía y las industrias, sino también el uso de carbón o diferentes formas de biomasa para calefacción y para la cocina en millones de hogares en todo el mundo.

Si quieres ver el informe completo da clic en este enlace https://www.stateofglobalair.org/sites/default/files/soga-2018-report.pdf