Animal Bank: para apasionados por la conservación

Animal Bank: para apasionados por la conservación

LA Network - Equipo editorial
19 septiembre, 2019 - Ecología Urbana

Este es el banco colombiano para quienes protegen el planeta con sus acciones desde la base o desde organizaciones.

Animal Bank: para apasionados por la conservación
Una línea de acción es la de Tierras con Propósito, en la que Animal Bank identifica territorios con potencial para ser conservados y desde los cuales generar acciones de conservación.

Si eres una organización y quieres adelantar un proyecto medioambiental, te lo diseñan y operan; si cuidas tortugas rivereñas te apoyan y asesoran; si no sabes cuál es la riqueza de fauna en tu hacienda o finca, te la dicen y enseñan a protegerla.

Eso hacen en Animal Bank donde, además, tienen una cuenta de ahorros el jaguar, el puma, el cóndor de los Andes, el oso de anteojos, las abejas y otros ocho ‘clientes’ selectos de esta iniciativa colombiana que quiere proteger la naturaleza de manera sostenible -medioambiental, económico y social-, en el segundo país más rico del mundo en biodiversidad.

Carolina Castaño es ingeniera ambiental y coordinadora de Animal Bank, del que dice, aún está en fase de “emprendimiento”, que adelantan los proyectos piloto con los que están consolidando los procesos de apoyo y están atentos a sumar más aliados ‘fundadores’ y ‘embajadores’: organizaciones y personas que aporten recursos para seguir impulsando iniciativas.

“Animal Bank es el banco que respalda la conservación de los animales y su hábitat. Somos el banco de los emprendimientos y empresarios de la conservación. Por medio de CicloSiete empezamos a identificar muchas organizaciones de base que trabajan por la conservación de la fauna: esas organizaciones operan casi con las uñas, dependen de donaciones, dependen de pocos recursos para trabajar por la conservación de la fauna, del planeta y de la biodiversidad”, explica la coordinadora.

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Pero solamente la pasión por la conservación y el amor por la naturaleza no construyen futuros sostenibles y allí es donde entra Animal Bank.

Uno de sus proyectos piloto es, precisamente, el de la conservación de la Tortuga de río (Podocnemis lewyana). Isabel Romero vive en el Magdalena Medio colombiano, una región donde la ganadería es uno de los reglones más poderosos y expandidos de la economía, pero también un sector de enorme impacto medioambiental por la deforestación que genera –ella, la ganadería, es responsable en un 63,7 % de la desaparición de humedales en el país-. Romero hace parte de una familia de pescadores y hoy está dedicando su vida a proteger las tortugas de río que tanto ama y que un día empezó a ver menos.

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Por iniciativa propia, con sus recursos y posibilidades, Romero empezó a realizar acciones para proteger esa especie tan vinculada con su vida, con su entorno: hace rescate de huevos, incubación, adaptó una piscina para su nacimiento, para finalmente liberarlas en el ecosistema.

“Ningún proceso de conservación es gratuito y allí es donde intervenimos. Realizamos un diagnóstico, analizamos qué posibilidades comerciales había para hacer turismo de conservación, cómo podría aprovechar su entorno y le dimos precios y cartas de servicios. Le construimos sus redes sociales, un proceso de fortalecimiento que le lleve a la sostenibilidad porque estar esperando que alguien por amor le ayude, no genera sostenibilidad”, detalla Castaño.

Animal Bank: para apasionados por la conservación
Este es el banco colombiano para quienes protegen el planeta con sus acciones desde la base o desde organizaciones.

Ahora, esta es solo una de las líneas de trabajo de Animal Bank: personas u organizaciones de base que tienen un buen emprendimiento que debe ser fortalecido para que sea sostenible económica, social y ambientalmente.

Para ello han creado la Sucursal Virtual en la que, quien quiera donar directamente a una de las 13 especies que propone el banco, puede hacerlo y ese recurso entra directamente a apoyar esas iniciativas, a fortalecerlas y que pasen a ser autosostenibles o si la organización ya esta fortalecida pero requiere financiar un proyecto específico, con estos recursos se hace.

Otra línea es la de los ‘fundadores’. En ella Animal Bank recibe una organización como Continental Gold y Renting Colombia quienes ponen a disposición recursos para proyectos de conservación que ellos mismo quieren realizar y que el banco gerencia a través de su conocimiento y capacidades, para que estos impacten verdaderamente donde el país necesita.

“Renting Colombia del Grupo Bancolombia como aliados fundadores, otorgaron un capital semilla y con Tempo, una de sus empresas, hicimos el proyecto que ellos querían:  uno de sensibilización a los conductores por atropellamiento de fauna y estamos en construcción de un proyecto muy bonito para hacer una identificación a los conductores para que ellos mismos sean los observadores móviles de biodiversidad”, indica Castaño.

Los ‘embajadores Animal Bank’ es la línea por la que cualquier persona puede donar y vincularse con los proyectos e iniciativas.

A estas líneas se suma también la prestación de servicios de ‘consultoría’ en conservación, restauración, biodiversidad y fauna, que le permiten a Animal Bank fortalecerse él mismo: diseño y gerencia de proyectos, en los que generan productos a la medida del cliente y que aprovechando los proyectos que están en el portafolio del banco, generan un círculo virtuoso en el que la conservación siempre es la ganadora.

Una línea más es la de Tierras con Propósito, en la que Animal Bank identifica territorios con potencial para ser conservados y desde los cuales generar acciones de conservación. Un ejemplo de ello se adelanta en Urabá, región bananera de Colombia, donde se ha desarrollado un proyecto de ‘fototrampeo’ por el cual un propietario de una finca pudo identificar –con bastante sorpresa- la multiplicidad de fauna que había en su predio.

“Eso hace que le gente se enamore y desde allí se puedan estructurar proyectos que hagan de ese conocimiento la base para la conservación y la sostenibilidad”, recalca Castaño quien finalmente llama a que las ciudades recuerden que todos los habitantes de las urbes generan impactos en el medioambiente y que, a través de Animal Bank que además busca como ‘hijo’ de Ciclo Siete y Portafolio Verde cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), pueden aportar para mitigar y compensar ese impacto que cada uno tiene sobre el planeta.