La ciudad de Barranquilla es hasta el momento la única ciudad Colombiana que ha sido destacada por la FAO y la Fundación Arbor Day entre las 59 ciudades más arborizadas del planeta; este reconocimiento fue hecho a través del programa “Tree cities of the world (Ciudades arboladas del mundo)

BARRANQUILLA LA FEA

Desde la década de 1950 cómo hasta los años 90 , Barranquilla enfrentó una crisis de servicios públicos, creo yo que fue causa de la corrupción que reinaba por esos tiempos, además sufrió una severa crisis financiera que creo se vio reflejada en el feo aspecto pareciendo una ciudad caótica y sin ley. Cuando llegué por primera vez a Barranquilla, creo que yo tendría tal vez unos 17 años, recuerdo que llegué a donde unos familiares que vivían en un barrio periférico y por lógica para la época, estos barrios tenían serios problemas de infraestructura y pésimos servicios públicos. Sobra decir que eran escasos y de muy mala calidad;  adaptarme a estas malas condiciones, para mí fue muy difícil, no podía aceptar vivir en esas precarias condiciones, porque siendo de origen santandereano y aunque pobre, venía acostumbrado a disfrutar de buenos servicios públicos como el agua potable y la electricidad; fue muy difícil tener que aceptar que para tener luz en la casa se tenía uno que colgar del poste de energía, además parecía un pueblo del viejo oeste norteamericano, desolado y polvoriento, sobra recordar que para la época los árboles brillaban por su ausencia y el contraste para mi era realmente dramático, tanto así que Barranquilla para mi se convirtió en una ciudad hostil.

Sin embargo pasó el tiempo, llegó el siglo 21 y en Barranquilla se inició un proceso de cambio, que poco a poco la fue transformando en una metrópoli, organizada y ágil, con condominios y paisajes urbanísticos que fueron cambiando paulatinamente las condiciones de su hábitat natural, de manera que hoy se puede decir que en Barranquilla la puerta de oro empezó a brillar .

¿BARRANQUILLA UNA BIODIVERCIUDAD?

Cuando escuché por primera vez que a Barranquilla le llamaban “biodiverciudad” no lo aceptaba, ese término me parecía increíble de comprender, porque no era la imagen que yo tenía de Barranquilla , aunque acogedora, para mí siempre fue bastante hostil para con sus visitantes … “la querendona , trasnochadora y morena“ a veces no la comprendía y menos real me parecía que tuviese tal reconocimiento.

Pero el tiempo pasa, las cosas cambian y Barranquilla inició una gran apuesta hace 12 años cuando el alcalde de la época comprendió que se podría tener una ciudad líder en silvicultura urbana y creo que él nunca se imaginó que los árboles y los bosques urbanos que hoy han plantado se convirtieran en el epicentro roba miradas del caribe colombiano; no solo han instalado una infraestructura verde que no existía, sino que además han podido restablecer la confianza y el orgullo de sus habitantes ,porque hoy se puede decir que Barranquilla es una ciudad verde, cabe resaltar que para tener un galardón como el otorgado por la Fundación Arbor Day , se tuvo que cumplir con muchos requisitos ambientales y, por supuesto haber logrado construir lugares más saludables y más verdes para convivir .

La arborización que hoy tiene Barranquilla viene impulsada desde la agencia distrital de infraestructura-ADI. Pero la responsabilidad de todo este mar de belleza y plenitud está a cargo de un programa que hoy representa un orgullo para la costa Atlántica y para Colombia, como es “Siembra Barranquilla” este programa se convirtió en el más grande plan de arborización en la historia de una ciudad para el caribe colombiano. Nunca una ciudad Caribeña se había atrevido a plantar de manera masiva nuevos árboles, sólo basta saber que en el año 2018 se plantaron 33.000 nuevos árboles, en el año 2019 se plantaron 23.000 y para el 2020 el plan era plantar otros 23.000 nuevos árboles en el primer semestre, sin embargo, infortunadamente el asunto de la pandemia qué afectó al planeta entero también bloqueó los planes de siembra Barranquilla, según la gerente actual de Siembra Barranquilla, la señora Katia Navarro, sólo se han podido plantar menos de 500 árboles y para el último trimestre del 2020  se espera incrementar la cantidad plantada, pero según dice ella, no se podrá alcanzarla la meta estimada. Cabe resaltar que para los 12 meses del año, sólo se emplean 9 para plantar, en las fechas que van de febrero a noviembre, ya que en la temporada de brisa fuerte no se puede hacer.

Barranquilla hoy ha podido recuperar diferentes zonas verdes y actualmente cuenta con 4 bosques urbanos y, su meta ejemplar por cierto, es plantar 250.000 nuevos árboles, que representan una cobertura arbórea aproximada del 22% de la ciudad, según una medición hecha con la herramienta internacional “I tree Canopy” desarrollada por el Departamento Forestal de los Estados Unidos. En este orden de ideas veo que Barranquilla sí se está preparando para combatir el Cambio Climático y hoy anda en la búsqueda de como crear conciencia ambiental en sus habitantes, con la intención de que aprendan a comprender, cómo y por qué respetar el árbol urbano.

CÓMO SURGIÓ SIEMPRE BARRANQUILLA

Me dicen que siembra Barranquilla surgió como un proyecto de arborización, con la intención de sumar y aportar en la disminución del impacto que hoy afecta al planeta, cómo lo es el Cambio Climático, además se generó un plan para prevenir enfermedades y mejorar la calidad del aire, acompañado de un plan de protección ambiental frente al polvo y al ruido. Y fue esa realmente la motivación que adoptó el gobierno local para hacerse responsable frente al tema del medio ambiente en esta ciudad.

Las cifras que presentó Barranquilla, el 31 de diciembre de 2019 fue de 101.285 árboles Plantados. Al Parecer el actual burgomaestre de la ciudad de Barranquilla Jaime Pumarejo, tiene dentro de sus planes de gobierno, convertirla en una verdadera metrópoli verde y su meta primordial es plantar durante su gobierno 150.000 nuevos árboles, al día de hoy, ya han logrado recuperar unos 15.000 árboles que antes se encontraban afectados por enfermedades fitosanitarias cómo el muérdago o pajarita entre otras tantas patologías.

En Barranquilla hoy es muy común encontrar gestores y guías explicando a los ciudadanos cómo es que los árboles reducen sustancialmente las emisiones de dióxido de carbono y porque pueden mitigar este fenómeno, pero además les expresan porque la sensación térmica de la ciudad ha mejorado, así como la calidad del aire también se respira paz y tranquilidad en sus bulevares y avenidas; es innegable que la valorización de las viviendas se ha incrementado y las personas afectadas de manera positivamente, ven progreso gracias a estas acciones ambientales que además son sostenibles.

En lo personal siento una inmensa alegría con el manejo que le han dado a Siembra Barranquilla, ya que cuenta con un vivero fenomenal ubicado en el municipio de Luruaco – Atlántico que consta de 53 hectáreas, en donde han logrado aumentar en escala 70.000 especies nativas, disponen de un gran sistema de riego automatizado y cuando los árboles alcanzan una altura entre 2.5 metros a 3.5 metros ya se consideran aptos para ser plantados para transformar la ciudad. Sin lugar a duda, toda esta transformación que hoy presenta Barranquilla ha hecho que la ciudadanía aumente su sentimiento de compromiso por los espacios públicos, es muy común hoy ver a las personas pasear a sus mascotas, escuchar el trinar de las aves, ver sus nidos en los árboles y sentir el aire liviano mientras se recorre la ciudad.

Sería ideal que el resto de las ciudades caribeñas se juntaran y puedan asumir un compromiso así como lo comprendió Barranquilla para enfrentar el cambio climático, sugiero que se inicie esos procesos de cambio con los niños, para que sean ellos quienes siembren la semilla de la preservación en cada uno de estos espacios y lleven de la mano a los adultos en el liderazgo y el sentido de pertenencia por el bien público y el amor por el árbol urbano.

Miguelángel Sierra @biosierra