Céntrico y cómo diseñar calles más amables para el ciclista

LA Network - Equipo editorial
21 mayo, 2017 - Movilidad

Céntrico es un grupo mexicano de especialistas que asesora a gobiernos en el desarrollo de proyectos de movilidad urbana sustentable, muy enfocados en el diseño de calles amables para los ciclistas y peatones. LA Network dialogó con Alejandra Leal, una de sus líderes, para comprender el trabajo de esta organización y conocer los retos que tienen las ciudades en un tema hoy clave como éste.

Calles más amables para los ciclistas, para el peatón y donde todos los actores de la movilidad puedan coexistir de manera armónica. Ese es uno de los propósitos de Céntrico.

Este grupo de especialistas mexicanos planea, diseña, implementa y evalúa proyectos de movilidad urbana sostenible. Ellos tienen claro el potencial de las ciudades como elemento central para mejorar la calidad de vida de las personas, y en la movilidad urbana ven un poderoso instrumento para generar entornos urbanos más competitivos, pero sobre todo equitativos.

Alejandra Leal es una de las cabezas principales de esta organización. Especialista en movilidad y seguridad vial, Leal es Licenciada en Economía del CIDE y cuenta con una Maestría en Políticas Públicas por la Hertie School of Governance de Berlín. Ha asesorado a gobiernos locales de México en mejoras al diseño vial para contar con entornos peatonales seguros, la implementación de infraestructura ciclista con criterios de acuerdo al Manual Ciclociudades de ITDP (Instituto para la Política de Transporte y Desarrollo) y la implementación de programas de bicicleta pública.

LA Network dialogó con ella en el marco del pasado Foro Mundial de la Bicicleta en Ciudad de México, para conocer más sobre el trabajo de su organización y los retos que enfrentan las ciudades para implementar de la mejor manera esta clase de sistemas y proyectos.

¿Qué es en esencia Céntrico?

Somos un grupo de especialistas que asesora a gobiernos en el desarrollo de proyecto de movilidad urbana sustentable. En lo que hacemos, principalmente nos hemos enfocado en el diseño de calles. Creemos que el tema de la movilidad sustentable es un discurso que ya se ha ganado en las ciudades y que ahora ya quieren empezar a ver transformaciones muy tangibles. Creo que ha sido una evolución para nosotros el empezar ya a trabajar directamente en proyectos, porque nuestra experiencia viene desde sociedad civil, donde estuvimos varios años promoviendo estos temas y ha sido un grato proceso el darnos cuenta de que ya hay mucho convencimiento de forma conceptual, pero también hay todavía necesidades de capacidades técnicas para poder llevar a cabo estos proyectos. Entonces, hemos tenido el gusto de colaborar con distintas ciudades para diseñar proyectos de calle y pues eso también creo que nos ha dado la idea de que hay un espacio donde debemos haber más especialistas trabajando directamente con los gobiernos, y en ese sentido nos gusta mucho compartir nuestras metodologías, la forma en que trabajamos.

 

Habló usted en el Foro de WRI sobre uno de los mayores problemas que tienen las ciudades latinoamericanas frente a los sistemas de bicicleta y es el tema de la desinformación, la desinformación no solo partiendo desde el ciudadano sino llevándola al nivel de gobierno frente a lo que realmente necesita la ciudad. Pareciera que estamos implementando sistemas de bicicletas porque sí, porque está de moda, sin entender las realidades de cada ciudad. Amplíenos su reflexión sobre esto.

Creo que se tiende a subestimar todo lo que viene detrás de muchos esfuerzos de sistemas de bicicleta pública, de la construcción de infraestructura ciclista. Creo que es muy positivo que las personas que visitan ciudades que ya cuentan con esto, se entusiasmen y quieran hacer algo así en su ciudad y que también se acerquen a espacios como este para informarse un poco, y sobre todo desarrollar buenos modelos financieros, porque al final lo que son más visibles sí son las bicicletas, pero detrás hay todo un modelo financiero con distintos niveles de servicio que hay que vigilar en el cumplimiento y eso requiere informarse. Lamentablemente específicamente en el tema de bicicleta pública, yo creo que hay muy poca información fuera acerca del funcionamiento de ésta, eso sin dudas representa un reto para quienes lo quieran implementar y también considero que al final quienes estás proveyendo esta información son directamente los proveedores de sistemas, pero eso requiere que también como gobierno puedas analizar la información que te están enviando y tener criterio para decidir cuál es el mejor. He escuchado por ejemplo algo que vende mucho: “son sistemas que no te van a costar un peso”, pero finalmente creo que como gobierno la responsabilidad sí es garantizar un modelo de negocio que permita al privado ganar, digo, para estar, pero que también garantice el servicio al usuario. Entonces ahí sí hay acciones bien concretas que sí le tocan al gobierno, que no se puede dejar llevar tan fácil por esta idea de que quizá a ellos no les va a costar nada y sí informarse, entender más. También lo que creo es que hay sociedad civil muy profesionalizada como lo es el ITDP o WRI, donde su rol también podría ser sistematizar toda esta información para facilitar el entendimiento y la toma de decisiones por parte de los gobiernos. Entonces sí es una labor conjunta que implica a varios actores.

Céntrico es un grupo mexicano de especialistas que asesora a gobiernos en el desarrollo de proyectos de movilidad urbana sustentable.

¿Cómo analizan el sistema público de bicis de Ciudad de México, que es referente para muchas ciudades latinoamericanas?

Considero que un sistema de bicicleta pública ayuda a resolver el último viaje de tu trayecto. En la Ciudad de México la gran mayoría de los viajes se concentran en la zona central, o sea, los destinos de trabajo, los destinos de escuela, están en zonas centrales alrededor de una T que se forma entre Paseo de la Reforma e Insurgentes, que es donde está ubicado Ecobici. Considero que un sistema como Ecobici tendría que estar justo en estas zonas por ser más costo-eficiente, es decir, ¿si tienes un recurso limitado dónde lo inviertes para que tenga un mayor beneficio? Pues donde ayudas a la mayoría a terminar su último viaje. De hecho hay datos bien interesantes que muestran un porcentaje alto de usuarios del Estado de México de Ecobici, es decir, muchos llegan en el tren, por ejemplo, y llegan a la estación Buenavista, de ahí toman la Ecobici y se van pedaleando hasta Polanco; por ejemplo ese es un viaje muy común porque allí hay muchas zonas de trabajo y la congestión es fuerte durante las mañanas. Creo que en la Ciudad de México hay ya una cultura ciclista muy grande sobre todo en el oriente de la ciudad, muchos mencionan la delegación Iztapalapa como una de las que tienen más ciclistas y creo que ahí las necesidades son diferentes, la necesidad creo que es más de una infraestructura ciclista segura, porque son zonas que se han dejado olvidadas en materia de atender a estos ciclistas, que pese a la situación de inseguridad en las calles así lo han hecho por años y sí se ha invisibilizado un poco su presencia y la importancia de atenderlos. No creo que un sistema de bici públicas sea la solución para ellos, incluso te podría decir que con lo que pagas una anualidad o a lo mejor ya en dos años puedes comprar una bicicleta usada, entonces no creo que sea el objetivo de un sistema así sino más bien atenderlos con infraestructura ciclista segura.

El día de la inauguración del Foro Mundial de la Bici dijo algo que nos llamó mucho la atención y fue que no queremos ciudades maquiladas, queremos ciudades hechas a mano ¿A qué se refiere con esto?

Yo creo que la Ciudad de México, como muchas otras ciudades, es una mezcla de las dos, porque a veces tienes inversiones en infraestructura muy fuertes en temas que solo benefician al vehículo y a lo mejor son las más vistosas, y a lo mejor parece que está asociado eso con progreso o con el decir que nuestros representantes están trabajando al ver un gran puente o un gran desnivel, y a la par tienes otras acciones muy interesantes en temas de bicicletas, en temas de intersecciones, en temas de seguridad vial, que a veces siento que van más rezagadas pero siguen existiendo, entonces yo creo que ahí el tema de la voluntad política de la que hablan muchos se traduce finalmente en presupuesto, cuánto dinero estás dedicando a estas acciones y como referencia en la Ciudad de México siete de cada diez viajes se hacen en transporte público y la inversión es casi totalmente inversa, cerca del 80% se ha dedicado al vehículo, entonces ahí sí hay como un reto bien interesante y el tema de ciudades maquiladas también lo que quería transmitir es esta idea de ir resolviendo las cosas solo porque comienza tu periodo como representante de gobierno o porque va a terminar o que la agenda no te la mande el fin de tener una mejor ciudad sino el aparecer quizá como promotor de la agenda, pero sin tener realmente una agenda de largo plazo, con planificación, con la colaboración de la sociedad civil que también vemos que en muchas ciudades también es más activa, más profesional y con mucho más interés en involucrarse en lo que está pasando en su ciudad, y a eso vamos con ciudades hechas a mano, donde ya todos vayamos juntos tejiendo la ciudad, paso a paso. Sin duda tenemos que acelerar la velocidad, porque ya hay muchas cosas que podrían estar resueltas, pero sí pensando en el largo plazo, en tener buena planeación y buen monitoreo también por parte de la ciudadanía.