Confirmado: quedan tres años para poder salvar el planeta

LA Network - Equipo editorial
30 junio, 2017 - Ecología Urbana

Un artículo publicado en la revista científica Nature y apoyado por 60 científicos, activistas y políticos, advierte que de no frenar el ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero antes del año 2020, el cambio climático afectará peligrosamente a los seres humanos.

Un plazo perentorio. Eso tiene la nueva publicación liderada por la exsecretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Christiana Figueres Olsen, y firmada también por 6 personalidades científicas en la respetada revista científica Nature. Ese plazo es el año 2020.

Las personas responsables de redactar y firmar el artículo son, sin duda, pesos pesados de la comunidad científica. Son ellos: Hans Joachim Schellnhuber, director del Instituto Potsdam para la Investigación sobre el Impacto del Cambio Climático en Alemania; Gail Whiteman, director del Pentland Center para la sostenibilidad en los negocios de la Universidad de Lancaster en Reino Unido; Johan Rockström, director ejecutivo de Resiliencia del Centro Estocolmo en Suecia; Anthony Hobley, director ejecutivo de Carbon Tracker en Londres; Stefan Rahmstorf, jefe de análisis del sistema terrestre del Instituto Potsdam y la propia Figueres, quien hoy es vicepresidenta del Pacto Mundial de Alcaldes por el Clima y la Energía, y coordinadora de la Misión 2020.

Advierten estos científicos que el año 2020 es crucialmente importante porque según un informe preparado por Carbon Tracker en Londres, el consorcio Climate Action Tracker, el Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam en Alemania y la Universidad de Yale en EE.UU., si las emisiones de gas de efecto invernadero siguen subiendo más allá de ese año,  los objetivos de temperatura fijados en el Acuerdo de París se harán casi inalcanzables y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas que se acordaron en 2015 también estarían en grave riesgo.

Luego del aumento de aproximadamente un grado Celsius en la temperatura del planeta impulsado por la actividad humana, las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida ya están perdiendo masa a un ritmo creciente. “El hielo marino de verano está desapareciendo en el Ártico y los arrecifes de coral están muriendo por el estrés por calor – ecosistemas enteros están empezando a colapsar. Los impactos sociales del cambio climático debido a las intensas olas de calor, las sequías y el aumento del nivel del mar son inexorables y afectan primero a los más pobres y débiles”, señala el artículo.

Es por ello que estos líderes anunciaron el lanzamiento de la Misión 2020 – una campaña de colaboración para aumentar la ambición y la acción en sectores clave para reducir la curva de emisiones de gases de efecto invernadero hacia el año 2020.

Christiana Figueres Olsen, exsecretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)

Seis hitos

Dentro de la Misión 2020 hay seis asuntos claves en los que gobiernos nacionales, alcaldes de las ciudades, empresas y organizaciones deben comprometerse.

Estos seis hitos fueron desarrollados por investigadores y refinados en colaboración con analistas de la Universidad de Yale, el consorcio Climate Action Tracker, Carbon Tracker, la coalición de baja emisión We Mean Business, la Asociación de Transporte Sostenible y Bajo Carbono SLoCaT, SYSTEMIQ, el proyecto New Climate Economy y Conservation International.

Los autores del artículo afirman que “estos objetivos pueden ser idealistas en el mejor de los casos, irrealistas en el peor de los casos. Sin embargo, estamos en la era de la transformación exponencial y pensamos que tal enfoque desatará el ingenio.” Los seis hitos son:

Energía: Las energías renovables debe representar al menos el 30% del suministro eléctrico mundial, frente al 23,7% de 2015. No debe haber centrales eléctricas a carbón aprobadas para 2020 y las que hay deben ser cerradas.

Infraestructura: Las ciudades y estados han iniciado planes de acción para descarbonizar totalmente edificios e infraestructuras para el año 2050, con una financiación de 300.000 millones de dólares anuales. Las ciudades además están actualizando al menos el 3% de su inventario de edificios a estructuras de emisiones cero o casi cero cada año.

Transporte: Los vehículos eléctricos deben representar al menos el 15% de las ventas de automóviles nuevos en todo el mundo, lo que supone un aumento importante con respecto a la cuota de mercado de casi el 1% que ahora reclaman los vehículos híbridos de pilas y plug-in. También se requieren compromisos para duplicar la utilización del transporte público en las ciudades, un aumento del 20% en la eficiencia de los combustibles para los vehículos pesados ​​y una reducción del 20% en las emisiones de gases de efecto invernadero de la aviación por kilómetro recorrido.

Tierra: Se deben promulgar políticas de uso de la tierra que reduzcan la destrucción de bosques y pasen a reforestación y esfuerzos de forestación. Las emisiones netas actuales derivadas de la deforestación y los cambios en el uso de la tierra representan aproximadamente el 12% del total mundial. Si éstos pueden ser reducidos a cero en la próxima década, y la forestación y la reforestación se pueden utilizar para crear un sumidero de carbono para el año 2030, ayudará a empujar las emisiones netas totales a cero, apoyando el suministro de agua y otros beneficios. Las prácticas agrícolas sostenibles pueden reducir las emisiones y aumentar la captura de CO2 en suelos sanos y bien administrados.

Industria: La industria pesada debe desarrollar y publicar  planes para aumentar la eficiencia y reducir las emisiones, con el objetivo de bajar a la mitad las emisiones antes de 2050. Las industrias que utilizan mucho carbono -como el hierro y el acero, el cemento, los productos químicos y el petróleo y el gas- emiten actualmente una quinta parte del CO2 del mundo, excluyendo sus demandas de electricidad y calor.

Finanzas: El sector financiero ha repensado cómo despliega capital y está movilizando por lo menos un 1 billón de dólares al año para la acción del clima. La mayoría vendrá del sector privado. Los gobiernos, los bancos privados y los prestamistas como el Banco Mundial necesitan emitir muchos más “bonos verdes” para financiar los esfuerzos de mitigación del clima. Esto crearía un mercado anual que, para 2020, procesa más de 10 veces los 81 mil millones de dólares de bonos emitidos en 2016.

Estos seis pasos son fundamentales para revertir el escenario actual en el que los seres humanos estamos emitiendo alrededor de 41 gigatoneladas de dióxido de carbono al año, pero ante el cual si se quiere alcanzar el objetivo de París, sólo tenemos un “crédito” de carbono de entre 150 y 1.050 gigatoneladas.

Ante la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirarse del Acuerdo de París, llama la atención un dato que entrega el artículo de Nature: Las emisiones de los Estados Unidos fueron las que más se redujeron: un 3% el año pasado, mientras que su PIB creció un 1,6%. Mientras tanto en China, las emisiones de CO2 disminuyeron un 1% en 2016, y su economía se expandió un 6,7%. Aunque es demasiado pronto, según los expertos, para saber si esta meseta presagiará una caída, los signos son alentadores.