Ecoturismo en Sumapaz, pero de la mano con la comunidad

Ecoturismo en Sumapaz, pero de la mano con la comunidad

LA Network - Equipo editorial
17 septiembre, 2020 - Ecología Urbana

La actividad del turismo de manera irregular y la llegada de visitantes al área del páramo más grande del mundo abren el debate en torno a la posibilidad de institucionalizar esta actividad en la zona.

Ecoturismo en Sumapaz, pero de la mano con la comunidad
De las 315.000 hectáreas del páramo, 140.000 están protegidas bajo la figura de Parque Nacional Natural.

“El mayor problema se da cuando la actividad se escapa de la capacidad del espacio y se presenta un turismo descontrolado” afirma el profesor Luis Carlos Jiménez Reyes, doctor en Geografía de la Universidad de Bordeaux, docente de la especialización de Turismo, Ambiente y Territorio de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá.

El 45 % de dos ecosistemas de páramo y bosque andino de Sumapaz conforma el Parque Nacional Natural (PNN) de esta localidad de Bogotá, un área protegida que se extiende al departamento del Meta, y en menor medida a una parte del Huila.

“Este parque se encuentra en buen estado de conservación gracias al aporte de las comunidades campesinas, pues la protección se ha hecho con este enfoque”, puntualiza el biólogo de la UNAL Marco Pardo Pardo, magíster en Espacios Naturales Protegidos y jefe del PNN.

“En la zona norte del parque natural –área de lagunas de la localidad Usme y Sumapaz– el flujo de visitantes ha crecido después de los acuerdos de paz”, afirma Angélica Palacios, administradora turística y guardabosques del PNN.

Esta actividad se ha asociado con una vía pública que conecta a una zona urbana y rural de Bogotá, además de los municipios de Une, Pasca y Cabrera, a donde llegan grupos de motos y ciclistas al área protegida. Circuitos de viaje, camping, lavado de autos y caminatas son las actividades identificadas en estas zonas.

Se abre el debate

La creciente presencia de personas en la zona ha traído consigo problemáticas de contaminación al ambiente e impacto negativo al sistema ecológico, pues aprovechan de la riqueza paisajística para el lucro privado.

Teniendo en cuenta que los beneficiados de las actividades individuales y colectivas que se están desarrollando en el parque son actores privados legales o irregulares, la comunidad asentada en el área desde hace más de un siglo se ha manifestado.

Dentro de las proyecciones del país se incluye el ecoturismo como una opción en la cadena productiva del área, de manera que “este sí puede ser una fuente de ingresos, de la mano con la comunidad, debe darse desde y para ella”, declaró Natalia Romero Rubiano, abogada de la Universidad Libre, habitante de Nazareth, en Sumapaz, y líder comunitaria.

Sin embargo, el turismo es una actividad social y económica en la que “se da un encuentro –dependiendo de la temática– que permite aprender de otras personas y de los territorios que estamos invitados a recorrer”, afirma el profesor Jiménez.

Los participantes concuerdan en que la extensa riqueza natural dispuesta allí debe ser protegida, ya que constituye el páramo más grande del mundo y también una zona de interés global.

“No se conoce una fórmula mágica al respecto ni un modelo, sino que se debe construir teniendo en cuenta experiencias significativas exitosas y otras que no tanto, para avanzar en este sentido”, agrega el docente de la UNAL.

Cuidado diario

De las 315.000 hectáreas del páramo, 140.000 están protegidas bajo la figura de Parque Nacional Natural, cuyo principal objetivo es administrar y manejar las áreas promoviendo la participación de diversos actores con el propósito de conservar la diversidad biológica y cultural del país, contribuyendo al desarrollo sostenible y a un ambiente sano.

El jefe del parque natural de Sumapaz explica que el turismo genera temores en la comunidad y que “los campesinos aman y protegen su páramo; es necesario que hablemos de este tema de una manera abierta y esperamos que no sea la única oportunidad para hacerlo”, subraya.

No obstante, hay un debate y una problemática pendientes: la presencia de familias campesinas dentro de la zona protegida en las veredas Taquecitos y San Rosa, a quienes se les limita su actividad agropecuaria: ¿qué pasará si se permite el turismo en la zona?

“Se pueda llegar a un trabajo concertado, llamar a todos los sectores en cabeza de la comunidad, y de la mano con la institución se ha avanzado en construcción de confianza y se deben brindar argumentos de parte y parte”, argumenta la abogada y lideresa Romero.

El tema fue debatido en el conversatorio “Turismo en el Páramo de Sumapaz, problemáticas, oportunidades y retos”, moderado por Lina Vargas y Ana María Rocha, comunicadoras de PNN, en alianza con las facultades de Ciencias Humanas e Ingeniería y el Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la UNAL.

A partir del miércoles 16 de septiembre y por seis semanas se adelantarán seis sesiones de debate a través de Facebook Live de la página: https://www.facebook.com/ParquesNacionalesNaturalesdeColombia/

Agencia de Noticias UN