El ABC del aire: guía para entender el porqué de la contaminación

LA Network - Equipo editorial
8 mayo, 2017 - Ecología Urbana

Para la mayoría de la ciudadanía el tema de la contaminación del aire no es una prioridad en sus preocupaciones, no habla de él. Solo cuando el aire falta o sobreviene una emergencia ambiental, la gente le presta atención. LA Network explica de manera muy sencilla cuáles son los términos, datos e información que todos debemos saber para entender la magnitud de este problema ambiental.

Es muy difícil tomar conciencia sobre un problema y actuar de manera adecuada sobre él si no sabemos qué es, si no lo entendemos. Y es lo que en muchos casos pasa con la contaminación atmosférica. Aquí varias preguntas y respuestas para entender mejor el problema y cómo podemos asumir conciencia plena de la necesidad de enfrentarlo

¿Cuántas variantes hay de contaminación del aire?

Los expertos en salud pública hablan de dos tipos de contaminación: la contaminación del aire en interiores y la contaminación atmosférica urbana

¿Qué se entiende por contaminación del aire en interiores?

La contaminación del aire en interiores es la presencia de contaminantes en los espacios cerrados. La causa principal es la combustión ineficiente que se produce por el empleo de tecnologías rudimentarias para la cocción de alimentos, la calefacción y el alumbrado. Casi tres mil millones de personas pobres del mundo siguen dependiendo de combustibles sólidos (madera, estiércol animal, carbón vegetal, residuos de cultivos y carbón), que queman en estufas de baja eficiencia y muy contaminantes para cocinar y calentarse.

¿Y a qué se le llama contaminación atmosférica urbana?

La mayor parte de la contaminación del aire es obra del ser humano y se produce por la combustión ineficiente de combustibles fósiles o de biomasa; por ejemplo, los gases de escape de los automóviles, los hornos o las estufas de leña, las emisiones industriales, la emisión de metano, etc. La contaminación atmosférica urbana está referida a estos asuntos y la padecen los habitantes de las ciudades. En muchos casos la contaminación en interiores incide en la contaminación urbana.

¿Cuáles son los principales contaminantes del aire urbano?

Los principales contaminantes encontrados en los países que pertenecen a la OMS, son: las partículas (PM), el ozono (O3), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el dióxido de azufre (SO2), todo ellos provienen de la emisión de los gases que salen de los vehículos y también de otras fuentes como la industria, el ganado, los fertilizantes, la combustión de derivados del petróleo o el carbón.

Ciudad de México

¿Qué son las siglas PM10 y PM2.5 que siempre aparecen cuando se habla de contaminación?

Las PM son Partículas Materiales. Son claves para medir la contaminación atmosférica urbana. El número al lado derecho indica el tamaño de cada una así:

PM10: Son aquellas en un rango entre los 2,5 y 10 micrómetros de diámetro

PM 2.5: Son todas aquellas más pequeñas que 2.5 micrómetros de diámetro.

Para entender mejor: el diámetro de un cabello humano cortado de forma transversal es de 70 a 100 micrómetros, 10 veces más grande que el PM10. Esto significa que mientras más pequeña es la partícula, más dañina es para la salud, porque ingresa de manera más fácil al cuerpo y al sistema respiratorio.

¿Cuáles son los niveles máximos permisibles para estos contaminantes?

En el caso de las Partículas Materiales, que son las más comunes, el límite máximo permisible para PM10 está por debajo de 70 y para PM2.5 lo sugerido es que esté por debajo de 25. Toda aquella cifra superior debe comenzar a preocuparnos porque evidencia un aire muy contaminado.

¿Quiénes son las personas más afectadas por la contaminación del aire?

Todos nosotros. Pero los habitantes de países de ingresos bajos y medianos sufren desproporcionadamente la carga de morbilidad derivada de la contaminación del aire exterior, lo que se constata por el hecho de que el 87%, de los 3 millones de defunciones prematuras, se producen en esos países, y la mayor carga de morbilidad se registra en las regiones del Pacífico Occidental y el Asia Suroriental de la OMS.

¿Por qué debemos prestarle atención a la contaminación del aire?

La contaminación del aire representa un importante riesgo medioambiental para la salud, bien sea en los países desarrollados o en los países en desarrollo. La Organización Mundial de la Salud OMS estima que un 72% de las defunciones prematuras relacionadas con la contaminación del aire exterior en 2012 se debieron a cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular, mientras que un 14% se debieron a neumopatía obstructiva crónica o infección aguda de las vías respiratorias inferiores, y un 14% a cáncer de pulmón.

¿Cómo podemos evitar la contaminación?

Existen numerosos ejemplos de políticas fructíferas que permiten reducir la contaminación del aire:

Industria: utilización de tecnologías limpias que reduzcan las emisiones de chimeneas industriales; gestión mejorada de desechos urbanos y agrícolas, incluida la recuperación del gas metano de los vertederos como una alternativa a la incineración (para utilizarlo como biogás);

Transporte: adopción de métodos limpios de generación de electricidad; priorización del transporte urbano rápido, las sendas peatonales y de bicicletas en las ciudades, y el transporte interurbano de cargas y pasajeros por ferrocarril; utilización de vehículos pesados de motor diésel más limpios y vehículos y combustibles de bajas emisiones, especialmente combustibles con bajo contenido de azufre.

Planificación urbana: mejoramiento de la eficiencia energética de los edificios y concentración de las ciudades para lograr una mayor eficiencia.

Generación de electricidad: aumento del uso de combustibles de bajas emisiones y fuentes de energía renovable sin combustión (solar, eólica o hidroeléctrica); generación conjunta de calor y electricidad; y generación distribuida de energía (por ejemplo, generación de electricidad mediante redes pequeñas y paneles solares).

Gestión de desechos municipales y agrícolas: estrategias de reducción, separación, reciclado y reutilización o reelaboración de desechos, así como métodos mejorados de gestión biológica de desechos tales como la digestión anaeróbica para producir biogás, mediante métodos viables y alternativas económicas en sustitución de la incineración de desechos sólidos. En casos en que la incineración sea inevitable, será crucial la utilización de tecnologías de combustión con rigurosos controles de emisión.

Con información de la OMS