Gestionar migración de venezolanos necesita retos a corto plazo, según el Banco Mundial

LA Network Ciudades - Ciudades
21 noviembre, 2018 - Inclusión

En la migración que se ha presentado, un 76 % de los marchantes son venezolanos mientras que el otro 24 % son colombianos que retornaron al país.

Índice de Desarrollo Humano de ciudades venezolanas sigue en descenso
Foto: Archivo LA Network

Según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), hasta el pasado mes de agosto unos 2,3 millones de personas habían abandonado Venezuela; de éstas, cerca de 1,2 millones residen en Colombia, el país que acoge el mayor número de migrantes, por lo que expertos de Banco Mundial recomiendan retos a corto plazo, con el propósito de gestionar la migración desde Venezuela.

De acuerdo con el reporte “Migración desde Venezuela a Colombia: impactos y estrategia de respuesta en el corto y mediano plazo”, los efectos de la prestación adicional de los servicios de educación, salud, agua, primera infancia, atención humanitaria, servicios de empleo y fortalecimiento institucional serían de entre 0,23 % y 0,41 % del PIB del país. Agrega, además, que, si la migración está bien gestionada a corto plazo, puede contribuir al crecimiento económico en el largo plazo.

“El informe analiza las diferentes consecuencias de este flujo migratorio, tanto desde el punto de vista social como económico”, señaló el vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar, quien agregó que “este es un reto que afecta a otros países, por lo cual se requerirán esfuerzos regionales y coordinados con otros actores”.

Para contribuir a la gestión de la migración en Colombia, el informe recoge varias recomendaciones de políticas y programas. A nivel institucional, resalta la importancia de fortalecer los mecanismos de coordinación y generar información que permita una respuesta efectiva. Igualmente, facilitar la integración social y económica de los migrantes, así como mitigar las vulnerabilidades específicas de los migrantes y los retornados, brindando atención diferenciada a grupos vulnerables, como la población indígena.