Un grado centígrado más en temperatura es un punto menos de PIB per cápita

LA Network - Equipo editorial
27 octubre, 2017 - Ecología Urbana

Los países más afectados son los emergentes y los de bajos ingresos que, a causa del calentamiento global, sufren baja productividad laboral, depresión en la inversión y aumento de la mortalidad infantil.

Por Agencia de Noticias EAFIT

El aumento de la temperatura en los últimos 70 años no tiene precedente en comparación con los últimos 22 mil años. Los países con más bajos ingresos económicos son los que menos aportan a ese calentamiento global y, sin embargo, son más vulnerables a los efectos que genera entre los que se cuenta la baja productividad laboral, la depresión en la inversión y el aumento de la mortalidad infantil. A mayor temperatura habrá más efectos negativos en el producto interno bruto de los países, esto en un escenario poco alentador para fin de siglo.

Los datos que comprueban esas afirmaciones se conocieron este jueves 26 de octubre en EAFIT, durante la presentación del informe Los efectos de los choques climáticos sobre la actividad económica: ¿cómo pueden enfrentarlos los países de bajos ingresos?, del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La socialización estuvo a cargo de Sebastián Acevedo, economista en el Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), y egresado de EAFIT, quien presentó el resultado de las investigaciones sobre esta temática, adelantadas desde ese organismo, y ofrecer posibles soluciones.

“Con un aumento marginal de 1 °C en la temperatura, los efectos negativos se centrarían en África, el sureste de Asia, América Latina, Centroamérica, el Caribe, el Pacífico e, incluso, en parte del sur de Estados Unidos. En esas zonas vive el 60 por ciento de la población mundial y se percibe que los países más afectados serán los emergentes y de ingresos bajos. Es más, si usamos las proyecciones poblacionales de la Organización de Naciones Unidas, un 75 por ciento del mundo estará viviendo, para el fin de siglo, en partes donde el cambio climático tendrá efectos importantes”, alertó el experto.

En el estudio -liderado por Petia Topalova, subjefe de división en el Departamento de Investigación del FMI, junto a  cinco investigadores más y siete economistas de todo el mundo- se detallan los resultados de la aplicación de modelos y simulaciones económicas cuyos resultados indican que un aumento de 1 °C en un periodo de siete años reduce el PIB per cápita en cerca de 1.5 por ciento en países de economías emergentes y de ingresos bajos, con una afectación directa sobre sectores expuestos al ambiente como agricultura, ganadería, y pesca; construcción; minería; transporte; servicios públicos; y manufactura.

“El único sector que se salva es el de servicios, pues sus actividades se desarrollan principalmente bajo techo, en edificios y con aire acondicionado. Pero en los expuestos al ambiente la productividad laboral y la acumulación de capital caen. De hecho, hay estudios que demuestran que las capacidades cognitivas y de trabajo manual de las personas se reduce en temperaturas superiores a los 25 °C”, afirmó Sebastián.

Los resultados muestran un aumento de la temperatura en el ámbito mundial, de la mano de las emisiones de gases de efecto invernadero. La temperatura mediana de los países avanzados es cercana a los 11 °C, y ahí se encuentra Estados Unidos, un país en el que un aumento marginal de 1 °C no tiene un efecto significativo. El problema, según el estudio, es que los países emergentes tienen climas mucho más calientes, por lo que un aumento de 1 °C tendría en Colombia, por ejemplo, un impacto negativo del 1 por ciento sobre el PIB per cápita.

Fenómenos como las pérdidas de cosechas o sequías, que obligan a los agricultores y ganaderos a vender parte de su tierra o de su ganado, sumado a la dificultad de acceso al sector financiero para quienes habitan las zonas rurales, tienen, en palabras del economista del FMI, un impacto importante sobre la generación de ingresos, la dinamización de la economía y la inversión, en países emergentes y de ingresos bajos.

Otros factores, como la influencia directa de las altas temperaturas sobre las mujeres embarazadas y sus bebés en gestación, sumados a los índices de desnutrición, cuyo aumento es inherente a la caída en los ingresos, aportan una mirada de la estrecha relación entre la temperatura y la economía, desde el ámbito de la salud.

La migración también se cuenta entre las consecuencias adversas del calentamiento global, pues los desastres naturales relacionados con el aumento de la temperatura generarían desplazamiento de personas desde países con ingresos bajos hacia países con economías emergentes.

Presentación del informe Los efectos de los choques climáticos sobre la actividad económica: ¿cómo pueden enfrentarlos los países de bajos ingresos?, del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Soluciones

Aunque el estudio del FMI encontró que los efectos del aumento en la temperatura sobre las economías de diversos países son profundos y de larga duración, no hay señales de esfuerzos notables por parte de los gobiernos para contrarrestar la situación.

En la investigación se evidenció el efecto a corto plazo que tienen algunas iniciativas que pretenden que los Estados tenga mayor espacio fiscal para ayudar a la población afectada como, por ejemplo, la reducción de la deuda pública, una inflación baja y las transferencias externas, así como la flexibilidad en áreas como sistemas financieros avanzados, capital humano formado y buena infraestructura.

“Hay que hablar del efecto del desarrollo de los países para contrarrestar los impactos negativos. Encontramos que en las economías no avanzadas tiene un efecto significativamente más bajo, pero, aunque estas no sufran los efectos directos del aumento de temperatura, se ven afectadas por el incremento de la migración y los conflictos en otros países, fenómenos relacionados con los choques meteorológicos”, resaltó Sebastián Acevedo.

De  otro lado, el economista del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, señaló que las probabilidades de ocurrencia de ciclones tropicales, olas de calor e incendios forestales aumentarán con el cambio en la temperatura. En países de bajos ingresos, en donde gran parte de la población carece de los recursos para emigrar, no solo se sentirán con más fuerza estos fenómenos, sino que las personas estarán básicamente atrapadas en las zonas de alto riesgo.

A esto se suma el hecho de que los países más afectados son quienes menos aportan a la emisión de gases de efecto invernadero, pues no sobrepasan los 0,8 billones de toneladas métricas anuales de dióxido de carbono (CO2), en contraste con las más de 10 toneladas métricas liberadas por las economías avanzadas, con Estados Unidos, Rusia, Alemania y Japón a la cabeza de las naciones con mayores emisiones per cápita de CO2.

Frente a tales cifras, Juan Felipe Mejía Mejía, decano Escuela de Economía y Finanzas, manifestó durante la presentación del informe del FMI su preocupación por la incertidumbre que genera el hecho de que E.U. se retirara recientemente de pactos ambientales importantes como el Acuerdo de París, luego de esfuerzos globales para sumar a China e India.

“Claramente, esto no plantea un buen escenario. Lo bueno es la respuesta del resto del mundo. Se percibe más compromiso para continuar el acuerdo, pues los países saben acerca de los efectos importantes sobre la calidad de vida de fenómenos como la contaminación. Por eso, el acuerdo multilateral sigue y, en el mismo Estados Unidos algunos estados y empresas prometieron continuar con sus esfuerzos”, celebró Acevedo.

El experto mencionó, finalmente, algunas soluciones globales para mitigar el impacto de la temperatura sobre las economías, mediante el uso de infraestructura de transporte adaptada a las inundaciones, el riesgo compartido multilateral para reducir los costos por fenómenos naturales y poner un impuesto a las emisiones de carbono.