La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, marcará el rumbo de la cumbre de Cities for Life hacia la inclusión social

LA Network - Equipo editorial
21 noviembre, 2016 - Hábitat y Desarrollo Urbano

En Medellín, hace un año, la capital francesa se comprometió con la realización de este segundo encuentro internacional, donde se espera pasar de 40 a 50 ciudades responsables con la co-creación de soluciones a las problemáticas urbanas y humanas.

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La primera cumbre de Cities for Life realizada el año pasado en Medellín, concretó en una serie de compromisos el entusiasmo por disponer de un ecosistema de co-creación global que permitiera integrar conocimiento y soluciones en torno a la urgencia que tiene el mundo de contar con ciudades para la gente, esto es, inclusivas, sostenibles y protectoras de la vida.

Por eso es de esperarse que hoy y mañana en París, sede del segundo encuentro, los más de 300 expertos internacionales que allí concurrirán efectúen un balance sobre el alcance que ha tenido este intercambio de propuestas y de soluciones experimentales.

A través de la Corporación Ruta N, Medellín diseñó a Cities for Life como estrategia de innovación y de conectividad global, a partir de la importancia que tienen hoy la creatividad, el talento, las redes y la generación de conocimiento cuando están al servicio de las ciudades para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, y cuando van tras el objetivo de que “las regiones se conecten con el mundo para entender los cambios y poder migrar a nuevos escenarios de desarrollo”.

De no ocurrir lo anterior, se advirtió en Medellín, las ciudades y las regiones están condenadas a rezagarse e, incluso, a colapsar como proyectos de desarrollo económico, social y cultural.

Y, como ha ocurrido en muchas partes del mundo, al pasar de la prosperidad a la postración, de la riqueza a la pobreza, y de la generación de empleo a la inactividad. Detroit, en Norteamérica, fue exhibido como el más claro y lamentable ejemplo de ello, pasando a ser una de las ciudades más peligrosas de Estados Unidos, luego de ser una de las apetecidas hace apenas tres décadas.

De ahí que sea de esperar que el escenario parisino se transforme en una mesa de análisis, donde se visibilicen las ciudades con velocidad para innovar, con innovación para competir, con actitudes proactivas al cambio y a las nuevas ideas, y que se distingan por estimular a las empresas, a las organizaciones y a los propios ciudadanos a gestar y ejecutar soluciones.

Las deliberaciones en el Hotel de Ville estarán presididas por la alcaldesa de París, la hispano-francesa Anne Hidalgo, quien ha convocado a sus homólogos a ser cada vez más conscientes del “papel tan difícil y de los grandes desafíos que tenemos” y a “trabajar muchísimo por el proyecto en el que creemos”.

A propósito de esta segunda cumbre, su interés está centrado en la importancia de la inclusión social y la participación ciudadana, en el respeto de los canales amplios y libres que debe tener a disposición la gente como veedora crítica de la tarea de los políticos, y en “la responsabilidad y el respeto hacia los movimientos de implicación ciudadana para poder manifestar deseos, opiniones y propuestas individuales y colectivas”.

Su proyecto municipal –reitera– “está basado en la participación ciudadana, donde todos hayamos pensado juntos el proyecto que queremos para la ciudad”.

Anne Hidalgo considera que a pesar de las dificultades como consecuencia del terrorismo que París ha debido enfrentar en los últimos años, la ciudad tiene que esmerarse por mantener “su gran atractivo y su creatividad”, “porque haya dinámica internacional” y por “tener una buena calidad de vida cotidiana”.

Y, justamente la calidad de vida, como también la movilidad, la seguridad, el medio ambiente, la resiliencia, la pobreza, la desigualdad y la inclusión social, están en la agenda de esta segunda cumbre que se realiza con el respaldo de ONU Habitat, la OCDE, la Fundación Rockefeller, la Fundación Ford, las redes de ciudades AIMF, C40, CGLU y CCRE.