La movilidad debe ser reconocida como un derecho social fundamental. Entrevista a Luis Gutiérrez Aparicio (SIMUS)

LA Network - Equipo editorial
4 septiembre, 2017 - Movilidad

Esa es la consideración de Luis Gutiérrez Aparicio, secretario general de SIMUS, la organización que reúne a las 28 empresas de Sistemas Integrados de Movilidad Urbana Sustentable de Latinoamérica. Entrevista LA Network.

Foto: Donatas Dabravolskas Shutterstock.com
Foto: Donatas Dabravolskas – Shutterstock.com

La tendencia del transporte público urbano en las principales ciudades latinoamericanas avanza hacia la movilidad sustentable, materializada hoy en la creación de corredores para el tránsito rápido de buses (Bus Rapid Transit – BRT) y sus respectivas rutas alimentadoras, lo mismo que en la adquisición de dispositivos tecnológicos eficientes y de vanguardia.

Ello no significa que “la movilidad urbana en Latinoamérica haya dejado de ser la cenicienta en las políticas públicas”, afirma Luis Gutiérrez Aparicio, quien, desde la secretaría general de SIMUS y la secretaría ejecutiva de MUSAL, se considera a sí mismo como “un predicador” de las bondades sustentables de los sistemas integrados para la movilidad urbana y de la necesidad de que las ciudades líderes en esta compleja materia coordinen esfuerzos.

“Por supuesto que —explica— hay un trabajo cuesta arriba por realizar, pero hemos puesto los primeros peldaños”.

Gutiérrez Aparicio, en diálogo con La Network, celebró que la Asociación Latinoamericana SIMUS, creada en 2010 en Curitiba, congregue hoy a los 28 más avanzados sistemas de transporte público de la región y a 30 representantes de la industria y operadores privados.

“Sin duda es un club de élite por su carácter de avanzados”, afirma.

También destaca que a la Cumbre de Ciudades Líderes MUSAL, gestada en 2014 en Lima, pertenezcan hoy los alcaldes de las 22 principales urbes, convencidos de que nada resulta más efectivo en beneficio de los conglomerados urbanos que “compartir visiones y experiencias, captar las mejores prácticas y definir un plan de acción con mecanismos de cooperación permanente”.

Foto: Luis Gutiérrez Aparicio - Secretario General de la Asociación Latinoamericana de Sistemas Integrados para la Movilidad Urbana Sustentable SIMUS.
Foto: Luis Gutiérrez Aparicio – Secretario General de la Asociación Latinoamericana de Sistemas Integrados para la Movilidad Urbana Sustentable SIMUS.

PREGUNTA. En la práctica, ¿a qué blanco están apuntando los esfuerzos de estas nacientes organizaciones como SIMUS y MUSAL?

RESPUESTA. Los ejes fundamentales a los que le trabajamos son la calidad de los servicios, la política pública para posibilitar que los beneficios lleguen a todos los ciudadanos, y la comunicación para que la gente de Latinoamérica tome nota de qué alternativas razonables, eficientes, saludables, amigables y sustentables contribuyen a redefinir las características de las ciudades.

P. ¿Ciudades donde la movilidad sea reconocida como un derecho social fundamental?

R. En la “Declaración de Lima” o “Libro Blanco”, acatada por los alcaldes de las ciudades líderes, se establece con mucha claridad y contundencia un compromiso de acción conjunta para lograr que la movilidad sea reconocida como un derecho social fundamental. Los esfuerzos son aún incipientes, pero tenemos la expectativa de que los gobiernos entiendan que la movilidad es también un buen negocio, porque la inversión que usted ponga en movilidad, a diferencia de la inversión en educación y salud con periodos de maduración y de retorno más largos, tiene efectos inmediatos como la reducción efectiva y rápida de la factura de salud en las familias, en las empresas y en los gobiernos. No olvidemos que hay más número de muertos por accidentes de tránsito que por violencia en las calles. Y la muerte lenta por contaminación triplica a los muertos por accidentes. Y, en lo económico, por cada dólar invertido del presupuesto en movilidad usted arrastra dos o tres dólares de la inversión privada.

P. ¿Qué dificulta el reconocimiento de ese derecho?

R. Siendo ese derecho tan importante, lamentablemente se llega a la conclusión de es como una cenicienta en la política pública de Latinoamérica. Está en un rinconcito. No le dan pelota. No le dan prioridad. Es tierra de todos y de nadie que termina en una suerte de dilución de responsabilidades. Los gobiernos nacionales tienen que honrar ese derecho, generando las estructuras tanto institucionales como financieras para posibilitar que el servicio público de transporte, como la educación y la salud, sea de alta calidad para toda la población y no solo para algunos.

P. ¿Qué hay que hacer, entonces, para convertirlo en prioridad?

R. Convencernos de que una buena movilidad le da valor agregado al empleo, a los mercados, a la competitividad, al entretenimiento, a la educación, a la salud, a la convivencia social. Es decir, esta es una actividad transversal a todas esas actividades y derechos básicos. Entonces, parte de nuestro trabajo consiste en sensibilizar e involucrar a los gobiernos y a las corporaciones públicas en la responsabilidad de que respondan la siguiente pregunta: ¿reconoce o no reconoce la movilidad como un derecho social?

P. ¿Y qué tanto compromiso muestra la clase política con la expedición de normatividades públicas, para que tanta filosofía no fracase?

R. Ese es el tema de fondo, porque después de la reflexión política y filosófica la definición de movilidad sustentable debería inscribirse con mucha claridad en los textos constitucionales. Brasil, en el año 2013, incorporó a su Constitución el concepto de que la movilidad es un derecho social fundamental. Y algunas otras constituciones lo tienen pero lo olvidan. Colombia es un ejemplo de ello.

P. ¿Cómo darle dinámica a la cooperación entre ciudades, gobiernos y operadores?

R. A la cooperación se le da dinámica definiendo y compartiendo indicadores que marquen el seguimiento de los avances en cada ciudad líder, haciendo propuestas de política pública y conociendo las expectativas de la gente a través de encuestas sobre la prestación del servicio. Ello implica ir a la fuente de la movilidad urbana que son los usuarios.

P. Para el ciudadano común y corriente, ¿cómo lograr que “movilidad urbana integral y sustentable” deje de ser un mero concepto lírico-teórico?

R. Permitiendo que el ciudadano tenga accesibilidad al transporte público con seguridad, con calidad, sin accidentes, sin contaminación, con alternativas de costos apropiados. De tal manera que se percate de que se está construyendo un nuevo tipo de ciudad, en donde no prevalece el carro privado que genera tantas externalidades negativas desde el punto de vista del mal uso de los espacios públicos, las infraestructuras y el equipamiento de la ciudad. En síntesis, que ante sus ojos se abra una ciudad con mejores condiciones de vida para las futuras generaciones. Eso es movilidad sustentable.

P. ¿Cómo obtener los recursos que se requieren para tal cometido?

R. Los razonamientos que se hacen sobre el derecho a la educación y a la salud, trasládelos al derecho a la movilidad urbana. O sea que debe ser ubicado en la prioridad de asignación de recursos en el presupuesto nacional porque las inversiones son cuantiosas.

P. ¿Qué sistema de transporte en Latinoamérica ofrece en la actualidad resultados de buen funcionamiento?

R. La ciudad que está completamente adelante de todas en Latinoamérica es Santiago de Chile. A ella tenemos que aprenderle por los atributos que tiene su sistema. En primer lugar, hay una autoridad que es similar al Consejo Regional de Transporte de Madrid. Integra el metro y los buses. Tiene un sistema único de recaudo y una visión integral de vasos comunicantes. Y fue capaz de superar el nacimiento horroroso del Sistema de Transantiago en 2007. En segundo lugar, el gobierno nacional está atento a lo que pasa en la movilidad en Santiago y en la movilidad en todas las ciudades chilenas. Y en tercer lugar, mediante un acuerdo multipartidario y unánime, aceptaron que la movilidad es un derecho social fundamental y universal. Eso significa que le están inyectando 700 millones de dólares al año, lo cual es un compromiso hasta el año 2022, para cubrir tres conceptos básicos: universalidad, calidad e inclusión social. En síntesis, las autoridades chilenas han entendido que la movilidad es un instrumento para la regeneración urbana. Y con el enfoque de este sistema, que es hoy el de más alta calidad en Latinoamérica, han logrado superar a los brasileños, país donde Curitiba, Bello Horizonte, Sao Paulo y Rio se destacan por sus sistemas integrados de transporte.

P. ¿A usted le complace su trabajo?

R. Yo soy una persona o un predicador que puede dormir con felicidad porque sé que he tocado a través de mi trabajo la vida de millones de gente de mi continente.