¿Existe una relación entre los liderazgos y el orgullo que sentimos por nuestro trabajo, el lugar donde trabajamos y las personas con que lo hacemos? (Más allá de lo emocional).

La respuesta en muchos casos parece inclinarse a que sí. Lo interesante es entender ¿por qué?, ¿por qué los liderazgos influyen en sentir orgullo y pertenencia?.

Para empezar, podríamos mirar el alcance de nuestro trabajo diario, tanto en la información que conocemos del negocio y procesos, como nuestra participación e impacto en la organización. También tendríamos que identificar el tipo, tamaño y flujo de organización en la que colaboramos.

Por otro lado necesitamos mirar nuestro alcance y límite de información de entrada y salida, y las fuentes de información y retroalimentación con que contamos para hacer y evaluar nuestro quehacer cotidiano. Ya que lo más lógico y natural, es que en la cotidianidad, alcancemos a mirar una parte del cuadro, pero no la obra completa. Ya que probablemente no es algo que nos corresponde.

Y ¿por qué es clave lo anterior?, porque entonces toda la información, retroalimentación, validación y proyección de nosotros en la organización se cruzará siempre con la mirada de un tercero, que en la mayoría de los casos son los liderazgos, tanto de estructura, como informarles.

Veamos otra arista (eje principal), la relación entre liderazgos, pertenencia y orgullo en el trabajo, antes de ser vista con una perspectiva emocional, es más lógico funcional.

Esto es, no sentiremos pertenencia y orgullo primero, desde una mirada de cómo me siento (emocional), sino, de cómo impactó racionalmente en resultados, tanto hacía la organización, como hacía mi vida personal.

Después sí, se sumará además la constante afectiva, cómo me siento reconocido, validado, recibido y apoyado, por la organización, equipo y liderazgos.

Pero regresemos al eje principal, cuando los liderazgos nos acercan información real, clara y procesable sobre nuestro trabajo y la organización, y cuando los mismos liderazgos nos facilitan, guían y dan herramientas para hacer y mejorar nuestro trabajo, no sólo logramos hacerlo de la mejor manera, sino que además lo hacemos con una alta carga de orgullo de poder trabajar…

En un lugar donde se generan condiciones verdaderas para la realización, para la facilitación y para la consecución de las metas. Esto hace que seamos más efectivos y eficientes, pero también que tengamos menos desgastes innecesarios entre las diferentes colaboraciones que vivimos diario.

Aumentando el goce activo de estar en un lugar donde sé, puedo y logro.  En donde además sin importar el tamaño de los desafíos, lo importante es cómo los afrontamos y a través de los liderazgos, logramos hacerlo con la información correcta, los recursos correctos y la retroalimentación correcta. Eso cambia toda la historia.

Ahora, claro que también y después, vendrá la parte afectiva, cómo los liderazgos nos motivan, dirigen a nuevos desafíos, integran y fortalecen el orgullo de trabajar con quienes lo hacemos y en la organización.

Lo cual tengo que decir, se vuelve más ágil, fácil y realista, cuando tenemos liderazgos que primero están centrados en que sus equipos cuenten con todo lo necesario para que puedan. Porque están verdaderamente ocupados en desarrollar. La misma dinámica permitirá fluir hacia equipos claros, comprensivos y capaces.

Esto es, generar estructuras para crecer, responder y realizar, y después afino detalles que mantengan el desafío, respeto y motivación, bajo pilares sólidos que apuntan a logros reales que por sí mismos harán que parezca y valga la pena.

La fórmula cambia, cuando tratamos de motivar primero, sin pilares sólidos que hagan sostenible verdaderamente la realización asociada a esa motivación.

Y aunque no fue motivo de este artículo, también es importante tener presente el orgullo propio y personal de sentirnos satisfechos con la oportunidad de trabajar, dar lo mejor de nosotras y nosotros, y crecer. Pero eso, lo abordaremos más ampliamente en otro espacio.

¿Qué te hace sentir orgullo del lugar donde trabajas?

Te dejo un fuerte abrazo,

Fernando Hernández Avilés / Presidente ResilienciaOrganizacional.org

Twitter: @generacambios / (+521) 559191-9292

Foto de Yan Krukov en Pexels