Medellín, pulmón dentro del ecosistema mundial

valentina giraldo cataño

Entre desafíos y estrategias, Medellín hoy se consolida como una ciudad interesada por mejorar su calidad de vida y generar equidad entre sus ciudadanos; se presenta en el escenario internacional con planes de desarrollo sostenible y se destaca en el mundo como una de las ciudades más innovadoras.

Las ciudades que luchan por los distintos desafíos de la Nueva Agenda Urbana, son aquellas que merecen un gran reconocimiento internacional, pues toman diferentes medidas para superar y plantear soluciones con respecto a sus problemáticas actuales y conflictos que diariamente se presentan en las ciudades que hoy por hoy componen el mundo, siendo esto un aspecto relevante, pues según la revista “LA Network”, el 80% de los latinoamericanos viven en ciudades y los retos de una ciudad como Medellín son los que permiten que resalte entre las demás.

Es a través de hechos que esta ciudad se ha convertido en un claro ejemplo para las demás, por medio de diferentes acciones en las que ha planificado infraestructuras de transporte público que evidencian la innovación, entre ellas el metro; medio de transporte que hoy en día ha disminuido las altas cantidades de emisiones de dióxido de carbono, considerándolo como un elemento fundamental para las técnicas de desarrollo sostenible.

Sin embargo, otra de las acciones que ha hecho de Medellín la ciudad de la innovación, es la construcción del metrocable como un detonante social que ha generado inclusión en la ciudad, al combatir diferentes aspectos como la violencia, la miseria y la desigualdad, permitiendo el progreso social de ciertas zonas marginadas y generando una notable reducción en los índices de criminalidad.

El derecho a la ciudad es una de las temáticas fundamentales de la nueva agenda urbana, sin embargo, Medellín lucha por la preservación de este derecho, a pesar de que los ciudadanos no parecen tener sentido de pertinencia, de reconocer el trabajo que esta haciendo la ciudad por salir adelante y de superar esos conflictos que años atrás habían causado la marginalidad y otros factores que detuvieron un avance de la ciudad.

Con la entrada de Medellín al C40, grupo de ciudades que trabajan para reducir las emisiones de carbono y adaptarse al cambio climático, la preocupación por el medio ambiente se convierte en una política pública ya que replantea la misión que la ciudad tiene frente al mundo y permite que esta se reconozca como centro mundial por su gran innovación y técnicas de desarrollo sostenible.

Por ende, una ciudad como Medellín tiene el futuro en sus manos si se encarga de fortalecer aquellas estrategias de sostenibilidad y ejerciéndolas posteriormente, lo que permite que se posicione en el mundo y tome mayor valor que hasta los mismos países, los cuales han perdido reconocimiento, en cambio las ciudades han ganado de este por comenzar a cumplir esos retos y desafíos que ha planteado la nueva agenda urbana, haciendo que esta ciudad se convierta en un pulmón potencial para introducirse en el escenario internacional.