“Nos han debilitado en un 50 % el presupuesto y el personal”, denuncia instituto que lucha contra la deforestación en Brasil

‘Nos han debilitado en un 50 % el presupuesto y el personal’, denuncia instituto que lucha contra la deforestación en Brasil

LA Network - Equipo editorial
1 septiembre, 2019 - Ecología Urbana

En entrevista con LA Network, un integrante del Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables IBAMA, pese al temor de los despidos, revela la situación actual frente a la lucha contra la deforestación.

“Nos han debilitado en un 50 % el presupuesto y el personal”, denuncia instituto que lucha contra la deforestación en Brasil
“La gente está de nuestro lado en esos territorios. Nadie quiere la destrucción de la Amazonia. Pero hacemos un llamado porque también los ciudadanos pueden ayudar desde las ciudades”: George Porto Ferreira del IBAMA.

Mientras el mundo lamenta la destrucción de la Amazonia por los incendios y el presidente Jair Bolsonaro despedía a Ricardo Osorio Galvao, director del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, por revelar que tan solo en el mes de julio la deforestación había crecido un 300 %; en el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (IBAMA, por sus siglas en portugués); el balance es más que desalentador: les han cortado el presupuesto y el personal en un 50 %.

LA Network entrevistó a George Porto Ferreira, Geógrafo y Analista Ambiental del IBAMA, quien valientemente compartió sus preocupaciones frente a las intenciones del poder en Brasil frente a la Amazonia y a la situación crítica actual de su institución, encargada de combatir la deforestación y proteger los recursos naturales de su país.

¿Cuáles son las principales consecuencias para las ciudades brasileñas de esta crisis de incendios?

Hemos visto una semana atrás que la ciudad más grande de Latinoamérica, São Paulo, ha sido impactada por el humo de los incendios. La primera consecuencia directa es la afectación a la calidad del aire de esta y otras ciudades. En segundo lugar y de manera indirecta es el efecto climático: el agua que se evapora de la Amazonia se mueve hacia el oeste y es retenida por los Andes que la regresa hacia el occidente y alimenta la pluviosidad de nuestra Amazonia, que es la que provee de agua a las ciudades. Ya en años anteriores, São Paulo estuvo frente a una crisis de abastecimiento de agua que se podría repetir por esta situación. Si no fuera por ese mecanismo climático particular, esta región de Brasil sería un desierto más y ese es el riesgo actual.

¿Qué papel juega la deforestación en esta crisis y cómo la combate IBAMA?

Es fundamental. En mi país solo entre el 5 y el 10 % de la explotación forestal es legal, el resto es ilegal. El presidente Bolsonaro en sus declaraciones y quienes le apoyan, que es el sector agroindustrial, nos han llamado ‘una entidad fábrica de multas’ debido a las sanciones que han recibido anteriormente por explotaciones ilegales de diferentes tipos. Tienen rabia con nosotros. Por eso nos han debilitado. Nos han debilitado y de esta manera la gran industria y las personas que explotan la Amazonia están tranquilas de que la fiscalización y el control de la ley no les va a alcanzar y eso es lo que está empujando aún más la deforestación. Nos han debilitado recortando nuestro presupuesto en un 50 % y todos los integrantes que han llegado a su edad de retiro o jubilación, no son reemplazados.

“Nos han debilitado en un 50 % el presupuesto y el personal”, denuncia instituto que lucha contra la deforestación en Brasil
LA Network entrevistó a George Porto Ferreira, Geógrafo y Analista Ambiental del IBAMA, quien valientemente compartió sus preocupaciones frente a las intenciones del poder en Brasil frente a la Amazonia.

¿Cuál es la capacidad actual del IBAMA?

Hoy tenemos 650 integrantes y para hacer un control más efectivo requerimos al menos el doble, unos mil 300 agentes. Pero el presidente Bolsonaro en su discurso está en colisión de intereses frente a sus aliados, quienes le apoyaron a la presidencia, y nos ha debilitado ocasionando todo esto.

¿Qué efecto tiene la ganadería en esta crisis?

Es total. La mayoría de la población deforesta la Amazonia para adecuar terrenos para ganadería, una industria muy poderosa económicamente. Pero la productividad es muy baja en la Amazonia. Tenemos una productividad muy alta en otras regiones como la región del sudeste de Brasil, del centro, pero acá es un ganado de productividad muy pobre, es muy bajo el conocimiento para mejorar esto. En otras regiones hay conocimiento, pero todavía no se ha implementado. Exactamente lo mismo ocurre aquí en Brasil. Hay toda una industria y personas que saben muy bien cómo hacer la deforestación, pero no tiene la cultura de mejorar la productividad ganadera, entonces siguen abriendo nuevas áreas en la Amazonia.

¿Es clara entonces para ustedes la intención del gobierno de expandir las áreas productivas a costa de la selva?

Eso es correcto, porque las personas que lo han puesto en esa posición vienen todas de la agroindustria, entonces él quiere ampliar las áreas o favorecer las cosas para las personas que le han elegido.

¿Y ustedes cómo luchan frente a eso?

¿Pero qué podemos hacer nosotros como servidores? Trabajamos, pero con muchas dificultades porque el presupuesto ha sido reducido, no tenemos dinero para hacer la fiscalización y no tenemos gente para hacerla, somos muy pocos.

“Nos han debilitado en un 50 % el presupuesto y el personal”, denuncia instituto que lucha contra la deforestación en Brasil
En entrevista con LA Network, un integrante del Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables IBAMA, pese al temor de los despidos, revela la situación actual frente a la lucha contra la deforestación.

¿Han recibido presiones directas?

No hay presión directa pero los presupuestos si son muy bajos y no hay ninguna voluntad de que tengamos más puestos de trabajo. Necesitamos al menos el doble de personal.

Bolsonaro acusó inicialmente a las ONG de estar involucradas en la crisis, pero ya se determinó que el inicio de los incendios fue por productores de Pará. ¿Cuál es el papel de las ONG en la lucha por la preservación?

El actual gobierno las ve como unas enemigas que tienen unos intereses diferentes a los suyos. Las ONG siempre han tenido una fuerte articulación con nosotros. Se ha trabajado en alianza con ellas, ya sea porque ellas producían información útil para nosotros o porque estaban aportando dinero para proyectos, pero ahora está muy reducido su apoyo, su ayuda y no hemos podido fluir en trabajar con ellos porque las fuentes de recursos que tenían han sido cortadas por el gobierno nacional”.

¿Qué responsabilidad tienen individualmente los brasileños en esta crisis?

La gente está de nuestro lado en esos territorios. Nadie quiere la destrucción de la Amazonia. Pero hacemos un llamado porque también los ciudadanos pueden ayudar desde las ciudades, por ejemplo, reduciendo el consumo de carne. Esto es algo que sería muy útil, muy importante para la preservación de la Amazonia. Y también todos lo que es derivado de madera, confirmar si viene de una explotación legal y lo mismo para artículos que utilizan cuero, todos los productos derivados de la ganadería son artículos y productos con los que los ciudadanos comunes pueden contribuir para reducir la deforestación no comprándolos.