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Optimizar la gestión del agua para reducir desigualdades

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CAF ha priorizado entre sus líneas programáticas la contribución al acceso universal y la mejora en la calidad de los servicios urbanos.

Optimizar la gestión del agua para reducir desigualdades
CAF propone impulsar el acceso universal al agua a nivel domiciliario, incorporando políticas de equidad de género.

Aunque América Latina cuenta con un tercio de los recursos hídricos del mundo, éstos no están distribuidos de manera homogénea, ni espacial ni estacionalmente. Esta situación, unida a las crecientes demandas por el recurso agua que la región enfrenta -fundamentalmente en entornos urbanos-, y a la necesidad de contribuir a la agenda de desarrollo sostenible de sus países miembros, ha hecho que CAF haya revisado recientemente su agenda para el sector del agua en favor de soluciones acordes con una gestión integral del agua fundadas en el concepto de seguridad hídrica.

A pesar de que el riego, con un 75 % sobre el total, explica el principal uso de las aguas extraídas en América Latina, es cada vez mayor la demanda del recurso para consumo humano en zonas urbanas como producto del crecimiento demográfico y un acelerado proceso de urbanización. Actualmente, 1 de cada 4 habitantes en ciudades latinoamericanas no dispone de acceso de calidad al agua potable y al saneamiento, fenómeno que además de exacerbar situaciones de vulnerabilidad y exclusión social de la población menos favorecida, desafía la provisión en cantidad y calidad hacia los centros urbanos.

La estrategia renovada promueve el acceso seguro al agua potable y al saneamiento, contribuye al desarrollo productivo y sostenible de los países mediante el uso eficiente del agua y aboga por la reducción de la contaminación hídrica, la preservación de los ecosistemas y la protección contra desastres relacionados con la escasez o el exceso de agua.

En particular, la Agenda del Agua de CAF cuenta con 5 objetivos específicos: (i) acceso seguro, eficiente y sostenible a los servicios de agua y saneamiento; (ii) reducción de la contaminación del agua y preservación de los ecosistemas; (iii) acceso eficiente y asequible a servicios de irrigación rural para la agricultura familiar; (iv) desarrollo multisectorial del agua para agroindustria y otros usos productivos; y (v) mejora en la gobernanza del agua y la gestión del recurso.

En lo que respecta a las necesidades de América Latina relacionadas con el ciclo urbano del agua, CAF ha priorizado entre sus líneas de actuación la contribución al acceso universal y a la mejora en la calidad de los servicios urbanos. La institución propone impulsar el acceso universal al agua a nivel domiciliario, incorporando políticas de equidad de género, garantizando que el agua sea apta y segura para el consumo humano y asegurando la disponibilidad y continuidad del servicio con criterios de eficiencia en la gestión del recurso.

Otra de las líneas con incidencia en el ámbito urbano refiere a la necesidad de incrementar el porcentaje de aguas residuales tratadas en América Latina, región que actualmente trata un 30 % del total de estas aguas. La situación no solamente plantea un escenario ineficiente en la gestión del recurso agua, sino que el vertido de aguas residuales no tratadas conlleva serias implicancias producto de la contaminación de las propias fuentes de agua. Esta agenda, en el marco de un enfoque de economía circular, propone asimismo contribuir a restaurar la calidad de los cuerpos de agua, fomentando el reúso de las aguas tratadas y la recuperación de sus subproductos bajo un enfoque de cuenca, a partir del cual se consideren como nuevos recursos aquellas aguas residuales que hasta entonces se consideran desperdicios.

No menos importante para el desarrollo de ciudades es la agenda destinada a controlar riesgos de desastre por efecto de sequías e inundaciones a partir de la promoción de medidas estructurales y no estructurales. Entre las primeras, a partir de una mejor definición de técnicas constructivas y mediante la ampliación y rehabilitación de infraestructura hidráulica. Entre las medidas no estructurales, se encuentran entre otros el desarrollo e implementación de sistemas de alerta temprana en cuencas urbanas.

Con la puesta en vigor de esta estrategia renovada para la gestión integral del recurso hídrico, CAF robustece su oferta de servicios en favor de las agendas de desarrollo sostenible de América Latina.

Columna publicada originalmente en el Blog Visiones de CAF

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