El grito de “Quédate en casa”, desde hace más de un año, se escuchó fuerte y en todo México. La forma en que percibimos nuestra vida en comunidad cambió y el espacio público se convirtió en el sitio más amable y preciado. Es momento de aprovechar y adaptar los lugares que visitamos a nuestra nueva realidad. 

Las opciones son muchísimas y Fred Kent, Fundador de PlacemakingX nos dio 11 agendas con las que podríamos comenzar a realizar esos cambios en nuestras comunidades.

Esta semana, en coordinación con ONU-Hábitat, el Gobierno Municipal de San Nicolás de los Garza en Nuevo León, voluntarias y voluntarios, iniciamos acciones de urbanismo táctico para mejorar la experiencia de peatones y ciclistas en el espacio público. 

Estos cambios son parte de la estrategia que ONU-Hábitat ha empleado con el gobierno de San Nicolás de los Garza para consolidar una visión de ciudad a 2030, que une los objetivos globales y locales para tener ciudades más seguras e incluyentes. 

En las primeras etapas, se llevó a cabo un amplio proceso participativo con autoridades y comunidad local para generar mecanismos de corresponsabilidad y la definición de metas concretas y alcanzables. Posteriormente se definieron las acciones que serían realizables y desde Fundación Placemaking México nos unimos para la implementación de las estrategias de urbanismo táctico en tres puntos estratégicos, del 4 al 9 de julio. 

¿Por qué con urbanismo táctico?

 El urbanismo táctico es una forma de recuperar espacios públicos de forma temporal, lo que permite equivocarse y aprender de esos errores para que, cada vez, el área pública se adecúe mejor a las necesidades y deseos de cada comunidad. 

La seguridad es un aspecto muy importante, y la felicidad también. Por eso, mediante el juego, niñas y niños podían apropiarse de sus espacios sin correr peligro. Intervención en Reynosa, Tamaulipas con ONU-Hábitat, 2020.
La seguridad es un aspecto muy importante, y la felicidad también. Por eso, mediante el juego, niñas y niños podían apropiarse de sus espacios sin correr peligro. Intervención en Reynosa, Tamaulipas con ONU-Hábitat, 2020.

Con el Placemaking se plantea realizar acciones fáciles, rápidas y ligeras que dignifiquen la forma en que las personas se relacionan con su entorno. En ese sentido, equivocarse es una oportunidad y no una marca permanente y costosa, ya que si estas intervenciones traen beneficios para la población, podrían realizarse de manera permanente, o bien, hacer las modificaciones necesarias para resultados positivos. 

Voluntarias y voluntarios pintan orejas en las calles, para reducir los cruces peatonales en Reynosa Tamaulipas, 2020. En colaboración con ONU-Hábitat.

Esta herramienta ha sido de gran ayuda para que las comunidades en México, regresen a ocupar sus lugares públicos favoritos de forma responsable y segura. El Manual para un Regreso Seguro al Espacio Público que diseñamos, ya se ha implementado en diferentes espacios y ha apoyado a comunidades a reactivarse no sólo de forma personal y colectiva, también ha favorecido las economías locales. 

En la comunidad de San Nicolás de los Garza, se abrió una convocatoria para que voluntarias y voluntarios pudieran participar. Fueron capacitados y durante el taller se reflexionó sobre seguridad vial y la importancia del espacio público para el momento post pandemia que estamos viviendo. 

Las intervenciones se realizarán en  tres espacios estratégicos: 

  1. El primer espacio seguro es en el cruce de la Avenida Universidad en su cruce con Juárez, con el objetivo de reforzar los espacios públicos seguros para peatones y ciclistas
  2. La segunda intervención se realizará en la plaza principal de San Nicolás de los Garza y se priorizará toda la zona peatonal del Centro. 
  3. Por último se implementará esta estrategia en el polígono El Mirador, en donde se resaltará un espacio verde y de cultura ambiental. 

    Este proyecto que se continúa gestando, es una muestra más del poder que tienen trabajar en red. Gracias a ese trabajo colaborativo y a la suma de voluntades de ciudadanos, ciudadanas, gobierno municipal, iniciativa privada y organizaciones como ONU-Hábitat, San Nicolás de los Garza hoy se llena de colores y se atreve a vivir de nueva forma sus lugares.