Recife avanza en proyecto comunicacional para la inclusión de alumnos autistas

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5 mayo, 2017 - Inclusión

El resultado de este proceso permitirá que con el tiempo los estudiantes involucrados vayan ganando niveles de autonomía.

Foto: Prefeitura de Recife

Estudiantes de 12 escuelas públicas de la ciudad brasilera de Racife, hacen parte de un programa comunicacional adelantado por la Prefeitura de la ciudad, el cual es dirigido exclusivamente a los alumnos autistas como una alternativa para aumentar sus capacidades de relación y comunicación con el entorno.

Esta apuesta de inclusión, adelantada por la Secretaría de Educación local y el Instituto Aggeu Magalhães (IAM)/Fundação Oswaldo Cruz (Fiocruz), se basa en el objetivo principal de poner en práctica un grupo de estrategias para el desarrollo de la comunicación de estos estudiantes y su mayor inclusión educativa y social.

Para llegar a su propósito, los involucrados buscan lograr que a través de dispositivos de comunicación alternativos y nuevas técnicas, este grupo de estudiantes con autismo, en su mayoría sin habla o con escritura poro funcional, puedan tener a la mano mejores herramientas de comunicación alternativa que incluyen sistemas computarizados, símbolos pictográficos y figuras bandejas.

De acuerdo con el coordinador del proyecto, Carlos Lucena de Aguiar, de la Fiocruz, para esta estrategia se utilizan elementos didácticos como tarjetas, fotos, dibujos y cartas, tabletas y teclados de ordenador, y diversos tipos de soportes físicos, comunicativos y emocionales que ayudan a despertar las funciones comunicativas en los estudiantes con esta discapacidad.

“En los casos de autismo moderado o grave, uno apenas puede expresarse a través del habla y esta comunicación alternativa fomenta el uso de las manos y los dedos para señalar especialmente figuras, dibujos y tarjetas de letras, además de fomentar producción de textos”, destacó Lucena de Aguiar.

El experto encargado del programa, agregó que en las estrategias de apoyo el caso del soporte físico se presenta como un estímulo a través del tacto del maestro u otro profesional en los brazos y las manos del estudiante; en tanto que durante el soporte comunicativo, la idea es decirle el nombre del símbolo para que el niño o joven lo señalen.