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Decía Theodore Roosevelt en uno de sus discursos que “el primer requisito de un buen ciudadano en esta República es que pueda y esté dispuesto a hacer su parte”. También dijo que votar era lo mínimo que un ciudadano debía hacer. Puede ser lo mínimo, pero para mí es una acción crucial, aún más en nuestra querida Colombia dado el contexto actual. Cada cuatro año nos dicen que ‘estas son las elecciones más cruciales de la historia del país’, y aunque suene a frase de cajón es cierto. Para este año lo que está en juego es casi que el sistema político, económico y social del país; hay una gran división y pululan los candidatos. Por esta razón, hoy más que nunca nuestro voto debe ser consciente, debemos sentirlo.

Según la Registraduría, se inscribieron 2.835 personas para aspirar a las 295 curules del Senado de la República y la Cámara de Representantes. En cuanto a los candidatos a la presidencia, también hay un abanico de opciones que esperamos se disminuya con las consultas el próximo 13 de marzo. En ese mar de candidatos es imposible revisar con lupa a cada uno con sus respectivas propuestas, sin embargo, es nuestra tarea como ciudadanos por lo menos decantar por partido o intereses propios. Es decir, podemos empezar a filtrar por afinidad a un partido o a un tema específico. Hay candidatos de corte social interesados en la niñez y la juventud, otros en el deporte y la cultura, otros quieren representar a las minorías y/o a los animales, etc. No nos podemos quejar porque hay para todos los gustos!

Por experiencia propia, y creo que es algo muy positivo para estos tiempos y nuestro entorno, cada vez más se siente el interés de la gente del común por la política, así sea para criticar. Somos parte de una comunidad, la queremos sin problemas, con libertades y democracia para todos. Sin embargo, irónicamente, a veces no nos gusta participar, y aunque concibamos la política como lejana, lo cierto es que nos toca muy de cerca. Hoy que realmente sentimos una amenaza latente al status quo del sistema parece que hemos reaccionado más; el acceso a la información y a las redes nos ayudó a despertar y a querer hacer parte de la política nacional. No hay excusa para estar desinformados y desinteresados, si queremos un futuro mejor debemos luchar y participar activamente en pro de ello.

Tenemos ocho días para leer, para decidir, para investigar. Mi invitación es a que salgan y voten, no importa por quien o si es blanco como señal de protesta, pero ojalá por alguien a quien en realidad le confían el futuro cercano del país; alguien que los represente con valores, con honestidad, una voz que participe activamente, una voz que sientan como propia. Termino nuevamente con una frase de Roosevelt: “quien disfruta de las libertades de un estado tiene la responsabilidad de dedicar gran parte de su tiempo y trabajo a mantener el buen gobierno”.

P.D.; Estamos presenciando como en Ucrania se están armando los civiles con el fin de defender, a capa y espada, a su país. Ese es, según Roosevelt, el ciudadano ideal. ¿Seremos en Colombia ciudadanos ideales?