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¿Y cómo atender la pandemia en los asentamientos o barrios informales?

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El Banco Interamericano de Desarrollo propone dos grupos de 10 medidas para atender a la que se calcula será la población más impactada en las ciudades por Covid-19.

Los impactos psicológicos y económicos pueden ser mitigados a través de medidas como la financiación de acceso a la vivienda -arriendo o compra-, puede ayudar a reducir los impactos de las peores condiciones.

Son casi 900 millones de personas en el mundo habitando en condiciones de informalidad por lo que el riesgo de contagio de coronavirus es mucho más alto debido, entre otras razones a que no se cuenta con las condiciones de acceso a servicios públicos, especialmente agua potable. A ello se suman las características físicas de los barrios que, en general, favorecen el hacinamiento e impiden el aislamiento social adecuado.

Ni qué decir de los efectos en la economía y la seguridad alimentaria con comunidades que dependen de ingreso obtenidos en el día a día y que hoy se encuentran prácticamente anulados por la crisis sanitaria.

Así las cosas, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), propone un esquema de 20 medidas distribuidas en 10 Ejes de Acción y en dos fases: emergencia y recuperación; como la metodología ideal para que el impacto de la pandemia en estas comunidades se vea reducida.

“Las medidas de higiene, distanciamiento social y aislamiento son aspectos esenciales como respuesta de salud pública para detener la propagación de la epidemia. Sin embargo, la implementación de estas medidas es un reto especialmente difícil para un gran porcentaje de la población vulnerable que vive en asentamientos informales, donde las condiciones de hacinamiento son propicias para la transmisión de enfermedades, tales como el asma”, indica el organismo que adicionalmente indica que son cuatro las áreas de política urbana que deben ser tenidas en cuenta para alcanzar impactos positivos: provisión de infraestructura, reforzar las pautas de comportamiento, activación de la economía local y la articulación interinstitucional entre las agencias locales de cada gobierno.

Un mapa para atender la fase de emergencia

En la fase de emergencia, el BID señala los ejes Difundir, Identificar, Proteger, Conectar y Controlar.

La difusión de la información es esencial para responder a la emergencia y en los barrios informales no siempre se tienen a disposición los canales de la ciudad formal, por ello la capacitación de los líderes comunitarios y el uso del espacio público para anunciar protocolos, medidas, acciones, entre otras, es fundamental.

Sobre la identificación, el BID hace alusión a la necesidad de determinar las zonas o unidades de vivienda más hacinadas y también dónde están ubicadas las poblaciones más vulnerables. “Por ejemplo en Argentina en 2018, el hacinamiento crítico (más de 3 personas por cuarto) afectaba a 1.306.000 personas en los principales aglomerados urbanos del país”.
Para la protección las medidas sugeridas son la habilitación de espacios de cuidado y aislamiento para esas poblaciones en riesgo. Y no se trata de lugares especializados sino de la adaptación, por la misma comunidad, de lugares delimitados.

A esta medida se suma la generación rápida de espacios de higiene básica en los que, por ejemplo, se acceda a agua potable.
Para conectar, el organismo y sus expertos sugieren una acción de gobierno que permita, en medio del aislamiento, que las personas accedan a la Internet móvil (dispositivos y puntos de conexión) y de esa manera reducir las necesidades de desplazamiento entre la comunidad: “En los asentamientos informales, el 72 % de los niños/as y adolescentes (de 5 a 17 años) no cuenta con un celular propio (…) el 55 % de los niños no suele usar internet en asentamientos”, indica el BID.

Sobre el control, el Banco Interamericano indica que, al comparar la ciudad formal con la informal, el aislamiento en esta última “es difícilmente practicable”, por lo que sugiere dos medidas: acercar el comercio a los hogares a través de los líderes comunitarios con puntos de atención controlados y reducir la circulación de personas acercando la oferta social a la gente y no lo opuesto.

Fase de recuperación: reactivación de los barrios con precaución

En esta fase, el Banco Interamericano de Desarrollo incluye los ejes Reactivar, Capacitar, Reconfigurar, Mitigar y Reacondicionar.

Justamente cuando ya algunos países y ciudades latinoamericanas empiezan a expresar la necesidad de dar un inicio preventivo a la activación de la productividad, el eje Reactivación incluye las medidas el reacondicionamiento de los espacios que se dispusieron en la fase de emergencia para servir al tejido comunitario con otras funciones. A ello se suman los mejoramientos de vivienda que permitan mantener condiciones de aislamiento para las personas con más alto riesgo.

Respecto a la capacitación, la guía del BID pone sobre la mesa medidas como el fortalecimiento de actividades educativas para estudiantes que hayan quedado rezagados y evitar posibles deserciones; y adicionalmente capacitar a la comunidad en habilidades distintas y relacionadas con la crisis.

Reconfigurar: retornar a una posible ‘normalidad’ implica que, si fueron implementadas infraestructuras para atender la emergencia, es necesario evaluar su utilidad y establecerlas como permanentes en beneficio de esa comunidad. De la misma manera reforzar las condiciones de los espacios públicos para mantener su capacidad higiénica y anular la capacidad de contagio en esos sitios: mejor limpieza, por ejemplo.

Los impactos psicológicos y económicos pueden ser mitigados a través de medidas como la financiación de acceso a la vivienda -arriendo o compra-, puede ayudar a reducir los impactos de las peores condiciones. En este sentido, el complemento de la vivienda es el apoyo monetario y alimenticio. “Reconociendo este riesgo social, la Alcaldía de Bogotá activó el programa Bogotá Solidaria en Casa, enfocado en las familias de ingresos más bajos, realizando un giro de plata proveniente de recursos nacionales y de la Alcaldía equivalente a US $150 a través de transferencias monetarias”.

Y finalmente, el eje que aborda el reacondicionamiento. Que hace alusión a medidas similares a las planteadas en el eje reacondicionamiento.

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