EMPRESA INVITADA

COMPROMETIDA CON

Una empresa con fuerza de mujer

Una transformación de adentro hacia afuera. Así ha sido la evolución en estos últimos años de Contento BPS, una de las empresas líderes en Colombia en el segmento de los call centers. Si alguna vez a usted lo han llamado a ofrecerle un producto financiero, a pactar el pago de una deuda, o lo han atendido para solucionarle un problema o queja por un servicio, seguramente lo ha hecho un integrante de Contento. Pero ¿cómo hacer de la atención al cliente o de la recuperación de cartera una experiencia positiva? Esta empresa, fundada hace 50 años, entendió que debía hacerlo desde la fuente: sus propios trabajadores. Fue así como comenzó a implementar una política de felicidad, de declaración de sueños entre sus colaboradores y de cumplimiento de esos sueños. Con un detalle: entre el 70 y 80 % del personal de la compañía son mujeres, y la gran mayoría, cabeza de hogar. Así que la estrategia adquirió aún más sentido. En una sociedad como la nuestra, en la que el papel de la mujer ha pretendido ser relegado, sus sueños sacrificados en favor de otros, la filosofía de Contento BPS ha sido aún más potente gracias al foco y a la propia fuerza femenina. Y hasta ahora lo viene logrando: mujeres y hombres cada vez más conscientes, empoderados de su vida, que reconocen cómo son, cuál es su potencial. Ello ha devenido en un mejor servicio a las empresas y una experiencia más humana con los clientes de sus clientes. De hecho, su lema hoy es gestionar sueños. Cuando llaman a una persona para recuperar una deuda, no le dicen simplemente cuánto debe sino que se ponen en sus zapatos, conectan con sus aspiraciones y le hacen ver lo importante que es solucionar esa dificultad para no tener obstáculos frente a los sueños. Y lo cierto es que ha sido efectivo.

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Mujeres con pasaporte para volar alto

Contento BPS viene aplicando con los empleados, en su mayoría mujeres, un ejercicio de inmersión íntima y humana. Es un viaje al interior de cada una de ellas, que incluso requiere pasaporte. A través de 12 talleres divididos en 4 fases, ayudan a sus colaboradoras a conocerse, a encontrar su propósito superior y cómo este se sincroniza con los objetivos de la compañía. Adicional a ello, también ha abierto espacios de escucha, donde ha identificado un mal tristemente cotidiano: la violencia de género. A las mujeres víctimas de esta situación les brinda acompañamiento, les asesora para que pierdan el miedo y aprendan a denunciar y fortalece su autoestima, su autovaloración. Ese trabajo interior también tiene un paralelo exterior: se han creado espacios físicos dentro de sus instalaciones para facilitar la vida cotidiana de las mujeres. Uno de ellos, la boutique, que nació como una simple papelería donde las trabajadoras podían conseguir, a cualquier hora, las cartulinas, los colores y los elementos para las carteleras de sus hijos en la escuela y que terminó siendo un lugar donde pueden adquirir ropa, accesorios, productos, que difícilmente podrían hacerlo con el escaso tiempo que les queda para estas actividades. También se inauguró recientemente una sala de lactancia y se está proyectando el montaje de una guardería, para que las madres pueden tener cerca a sus hijos y compartir con ellos en los tiempos de descanso. Por último, la empresa ofrece todas las facilidades para que su personal estudie, se forme y por supuesto, cumpla sus sueños.

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Igualdad de género: el tiempo es ahora

Las mujeres y las niñas representan la mitad de la población mundial y también, por tanto, la mitad de su potencial. La desigualdad de género, sin embargo, persiste hoy en todo el mundo y provoca el estancamiento del progreso social.

En 2014, 143 países tenían garantizada en sus constituciones la igualdad entre hombres y mujeres, pero otros 52 países aún no habían contemplado este importante compromiso.

Las desigualdades a las que se enfrentan las niñas pueden empezar en el momento de su nacimiento y perseguirlas durante toda su vida. En algunos países, las niñas se ven privadas de acceso a asistencia sanitaria o a una nutrición adecuada, lo que conlleva una mayor tasa de mortalidad.

A medida que las niñas entran en la adolescencia, las disparidades entre los géneros se incrementan. El matrimonio infantil afecta a las niñas mucho más que a los niños. A nivel mundial, casi 15 millones de niñas menores de 18 años contraen matrimonio cada año, esto es, unas 37.000 al día.

Las desventajas en materia de educación se traducen en falta de capacitación y, por tanto, de oportunidades para acceder al mercado de trabajo. Por término medio, las mujeres siguen ganando en todo el mundo un 24 % menos que los hombres en el mercado laboral.

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¿Cómo podemos contribuir al cumplimiento del ODS 5 (Igualdad de Género)?

Si eres una niña, puedes permanecer en la escuela, motivar a tus compañeras de clase para que hagan lo mismo y luchar por tu derecho a acceder a servicios de salud sexual y reproductiva.

Si eres una mujer, puedes luchar contra los prejuicios, las asociaciones e imaginarios que pueden constituir un obstáculo a menudo invisible para la igualdad de oportunidades.

Si eres hombre o niño, puedes trabajar junto a las mujeres y las niñas para lograr la igualdad de género y mantener con ellas relaciones respetuosas y saludables.

Todos podemos aportar fondos para las campañas educativas que intentan frenar prácticas culturales nocivas para las mujeres y también campañas que ayuden al empoderamiento femenino y cambiar las leyes que limitan los derechos de las mujeres y las niñas y que les impiden desarrollar toda su capacidad.

No más violencia de género

Luego de varias décadas de movilizaciones promovidas por los movimientos de mujeres y la propia sociedad civil, se ha logrado incluir la erradicación de la violencia de género en las agendas nacionales e internacionales. Nunca tantos países han contado con leyes contra la violencia doméstica, las agresiones sexuales, el acoso y otras formas de violencia. Pero a pesar de los pasos dados, siguen existiendo retos y dificultades en la aplicación de estas leyes, resultando en una limitada protección y acceso a la justicia por parte de mujeres y niñas. De igual manera, no se hace lo suficiente para prevenir la violencia, y cuando ésta ocurre a menudo queda impune. Sin duda, donde mayores esfuerzos hay que hacer es en la educación y el cambio de cultura. Por lo pronto, este 25 de noviembre –Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer- únete a esta solicitud y di ¡NO MÁS!