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Igualdad: por qué es importante en las ciudades y en el mundo

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Reducir la desigualdad en los países y entre ellos es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La sociedad planetaria aún tiene muchas asignaturas pendientes en este asunto.

Las desigualdades basadas en los ingresos, el género, la edad, la discapacidad, la orientación sexual, la raza, la clase, el origen étnico, la religión y la oportunidad siguen persistiendo en todo el mundo, dentro de las ciudades, los países y entre ellos. Lo cierto es que las desigualdades amenazan el desarrollo social y económico a largo plazo, afectan a la reducción de la pobreza y destruyen el sentimiento de plenitud y valía de las personas.

Las peores derivaciones de estas desigualdades son que puede alimentar la delincuencia, las enfermedades y la degradación del medio ambiente. Y lo que es más importante, no podemos lograr el desarrollo sostenible y hacer del planeta un mundo mejor para todos si hay personas a las que se priva de oportunidades, de servicios y de la posibilidad de una vida mejor.

¿Qué casos existen de desigualdad? Unos 69 millones de niños menores de 5 años morirán por causas en su mayoría prevenibles. Las mujeres de las zonas rurales tienen el triple de probabilidades de morir en el parto que las mujeres de los centros urbanos.

En los países en desarrollo, muchas familias viven en sociedades donde los ingresos se distribuyen de manera más desigual que en la década de 1990. Estos son solo algunos ejemplos, pero se trata de un problema que afecta a todos los países del mundo.

¿Por qué debo preocuparme por la desigualdad si yo no sufro ningún tipo de discriminación? En el mundo de hoy, todos estamos interconectados. Los problemas y los desafíos, ya se trate de la pobreza, el cambio climático, las migraciones o las crisis económicas, no se limitan nunca a un país o a una región.

Incluso en los países más ricos sigue habiendo comunidades que viven en la miseria. Las democracias más antiguas siguen enfrentándose al racismo, la homofobia y la transfobia, así como a la intolerancia religiosa. Un reciente informe del UNICEF ha observado, en diversos países de ingresos altos, una creciente desigualdad entre los niños.

La desigualdad mundial nos afecta a todos, independientemente de quiénes somos o de nuestro lugar de procedencia.

Ahora bien, la pregunta realista es: ¿podemos realmente lograr la igualdad para todos en este mundo?

La igualdad puede y debe lograrse a fin de garantizar una vida digna para todos. Las políticas económicas y sociales deben ser universales y prestar especial atención a las necesidades de las comunidades desfavorecidas y marginadas.

Las estadísticas recientes han demostrado que ello es posible. Entre 2007 y 2012, los ingresos medios de algunas de las familias más pobres en más de 50 países, especialmente de América Latina y el Caribe y Asia, crecieron más rápidamente que los promedios nacionales, reduciendo la desigualdad de los ingresos en esos lugares del mundo.

La verdad es que la reducción de la desigualdad exige un cambio transformador. Es preciso redoblar los esfuerzos para erradicar la pobreza extrema y el hambre, e invertir más en salud, educación, protección social y trabajo decente, especialmente en favor de los jóvenes, los migrantes y otras comunidades vulnerables. Dentro de los países, es importante potenciar y promover el crecimiento económico y social inclusivo.

Podemos garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de los ingresos si eliminamos las leyes, políticas y prácticas discriminatorias. Entre los países, debemos velar por que los países en desarrollo estén mejor representados en el proceso de adopción de decisiones sobre los problemas mundiales, a fin de que las soluciones sean más eficaces, más dignas de crédito y más responsables.

Los gobiernos y otras partes interesadas pueden también promover la migración segura, regular y responsable, entre otras cosas mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas, para los millones de personas que han abandonado sus hogares en busca de mejores condiciones de vida debido a la guerra,  la discriminación, la pobreza, la falta de oportunidades y otras causas de la migración.

Para obtener más información sobre el Objetivo 10 y los demás Objetivos de Desarrollo Sostenible, consúltese la web:

http://www.un.org/ sustainabledevelopment/es/

Con información de ONU

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