Alexandria Ocasio-Cortez: la política joven más poderosa de EE. UU.

Alexandria Ocasio-Cortez: la política joven más poderosa de EE. UU.

LA Network - Equipo editorial
7 abril, 2019 - Ética Ciudadana

De mesera en un bar restaurante de tacos en Nueva York a congresista demócrata en el círculo de poder en Washington. Ese ha sido el ascenso meteórico de esta millennial de origen puertorriqueño que propone una sociedad con menos desigualdad y un Green New Deal para salvar el planeta. La sigla AOC ya tiene peso en su país.

Alexandria Ocasio-Cortez: la política joven más poderosa de EE. UU.
El 26 de junio de 2018, Ocasio-Cortez recibió el 57,13 % de los votos (15 897) contra el 42,5% de Joe Crowley (11 761), derrotando al experimentado titular de 10 mandatos en esas primarias.

“¡Me encanta! Tiene lo que hay que tener para ganar. Determinación, coraje, tenacidad. Es verdad que no sabe mucho y lo que sabe es completamente equivocado, especialmente en economía. Pero tiene algo que no se entrena…Ojalá Cortez estuviera de nuestro lado.”

Este elogio a Alexandria Ocasio-Cortez, que podría ser de un colega demócrata, fue hecho recientemente por Steve Bannon, el cerebro del movimiento político neoconservador más agresivo que se mueve hoy en el mundo. Aquel que llevó a Trump a la presidencia de EE. UU., que trabaja de la mano con el vicepresidente Matteo Salvini en Italia, con el presidente Jair Bolsonaro en Brasil y el que quiere dar el sorpasso con Vox en España en las próximas elecciones generales. Que tal elogio venga de una persona que está en las antípodas políticas de Ocasio-Cortez, retrata lo que esta mujer de 29 años representa hoy para la democracia de EE. UU. y del mundo.

Alexandria es de origen puertorriqueño y nació en el Bronx (Nueva York), en el seno de una familia de clase media. Su padre era arquitecto y su madre ama de casa. Una familia con una vida normal que vivía en Yorktown Heights, un suburbio en el condado de Westchester, hasta que el padre murió por un cáncer de pulmón en 2008, en plena crisis económica en EE. UU. Alexandria estudiaba en ese momento economía y relaciones internacionales en la Universidad de Boston, pero su familia entró en quiebra, su madre tuvo que empezar a limpiar casas y a manejar autobuses escolares, y la propia Alexandria a trabajar largas jornadas como mesera para solventar los gastos del hogar.

Ella misma narra que este periodo de su vida fue muy importante porque la muerte de su padre la involucró en una larga batalla testamentaria para resolver su patrimonio, de la que aprendió “de primera mano cómo los abogados designados por el tribunal para administrar un patrimonio pueden enriquecerse a costa de las familias que luchan por comprender la burocracia.”

Desde la universidad tuvo interés en la política. Allí trabajó para el fallecido senador Ted Kennedy. Y luego hizo parte del equipo de campaña en su distrito del candidato presidencial de izquierda Bernie Sanders en las elecciones de 2016.

Luego de esas elecciones generales, en las que Sanders fue derrotado por Hillary Clinton y esta finalmente por Donald Trump, Ocasio Cortez tuvo una epifanía necesaria: viajó por Estados Unidos en automóvil, visitó sitios como Flint, Michigan y Standing Rock Indian Reservation en Dakota del Norte, y habló con personas perjudicadas por la crisis del agua de Flint y por el mega oleoducto Dakota Access Pipeline. En una entrevista, recordó su visita a Standing Rock en diciembre de 2016 como punto de inflexión y dijo que antes de eso, creía que la única manera de aspirar a un cargo de manera efectiva era tener acceso a la riqueza, la influencia social y el poder. Pero su visita a Dakota del Norte, donde vio a otros “poner toda su vida y todo lo que tenían en juego para proteger a su comunidad”, la inspiró a comenzar a trabajar para su propia comunidad.

Un día después de visitar Dakota del Norte, recibió una llamada telefónica de Brand New Congress, que estaba reclutando candidatos progresistas. Fue así como su candidatura comenzó desde abajo: distribuyendo folletos puerta por puerta durante meses, reuniéndose con las comunidades y recibiendo lentamente el apoyo de colectivos progresistas y de derechos civiles como MoveOn, Justice Democrats, Brand New Congress, Black Lives Matter, Democracy for America.

El 26 de junio de 2018, Ocasio-Cortez recibió el 57,13 % de los votos (15 897) contra el 42,5% de Joe Crowley (11 761), derrotando al experimentado titular de 10 mandatos en esas primarias. Su victoria, y la derrota de Crowley, fueron la bomba para muchos comentaristas políticos que de inmediato pusieron sus reflectores en la joven política.

Alexandria Ocasio-Cortez ya está en el Congreso de Estados Unidos como representante por el distrito 14 de Nueva York, aún está pagando su deuda universitaria y vale decir que cuando ganó las primarias no tenía seguro médico. Hoy se ha convertido en una especie de “huracán” político, que, gracias a sus debates, ha puesto en evidencia los privilegios de poderosos empresarios y los abusos del presidente Trump, intervenciones con las que ha ganado una notoriedad inusitada.

Pero quizás su objetivo más importante desde el congreso es la promoción del Green New Deal, un conjunto de propuestas políticas para ayudar a abordar el calentamiento global y la crisis financiera. La iniciativa es propuesta como una evolución del New Deal, los programas social y económico iniciados por el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt a raíz de la crisis económica de 1929 y en el inicio de la Gran Depresión.

Un episodio curioso en secundaria refleja perfectamente el destino de esta mujer: en una muestra de agradecimiento por sus esfuerzos como estudiante investigadora en ciencia, el MIT Lincoln Laboratory nombró a un pequeño asteroide en su honor: 23238 Ocasio-Cortez, pero lo cierto es que esta mujer ya es una mega estrella que, de seguir así, tendrá un peso y futuro significativos en la política estadounidense. Como señaló su contradictor Steve Bannon, “lo dije en una reunión el otro día de los republicanos: necesitamos más camareros (como Ocasio-Cortez) y menos abogados.”