“Todo debe cerrar” “todo debe parar”, fue lo que escuchamos cuando en 2020 la pandemia por la COVID-19 transformó la vida como la conocíamos. Ya hemos hablado de la manera en que nos obligó a mirar al espacio público como una oportunidad para hacer lugares para las personas y las necesidades de convivencia que cada vez se hacían más evidentes. 

 

Sin embargo, los estragos continúan hasta el día de hoy. Cada historia es distinta, pero lamentablemente no todas fueron de éxito. En México, 1 de cada 4  pequeños y medianos empresarios tuvieron que cerrar sus negocios, según el estudio sobre la Demografía de los Negocios (EDN) 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Para algunos reinventarse no fue suficiente y familias se vieron obligadas a encontrar nuevas oportunidades e ingresos.

 

Históricamente, la vida comercial ha incentivado el capital social de las comunidades y les ha dado herramientas para sobrellevar las crisis y reforzar lazos entre las personas. Project for Public Spaces ya ha hablado al respecto sobre el valor que el comercio y los mercados pueden darle al espacio público para dotarlo de una vida vibrante, incluyente y virtuosa para todas las personas. 

 

Por ello, nace la iniciativa de apoyar a quienes mantienen vivas las ciudades. Por su lado, Fundación Placemaking Méxicodesde 2020 comenzó a implementar el Manual de Regreso Seguro al Espacio Público con restaurantes y pequeños negocios en la Ciudad de México para hacer uso eficiente del espacio público y ayudarlos a reactivarse económicamente e impulsar programas como Vino al Barrio que buscaba formas innovadoras de unir a los pequeños empresarios y productores para ayudarse mutuamente. 

Por su parte, American Express también apoyó a los pequeños negocios con campañas como “Shop Small”,  “Order In, Help Out” e impulsó el programa Backing Historic Small Restaurants, con el que se apoyó a 40 restaurantes históricamente significativos de EE.UU. afectados por la pandemia.

 

Debido al éxito de estos apoyos, surge el programa Backing International Small Restaurants impulsado por IDA Foundation y American Express en sociedad con Fundación Placemaking México que busca ayudar a restaurantes y bares independientes, culturalmente significativos de la Ciudad de México  y a grupos poco representados, para que puedan recuperarse después de las afectaciones económicas a raíz de la pandemia. 

 

El programa entregará el equivalente a 7,500 dólares americanos a cada restaurante y Fundación Placemaking México brindará asistencia técnica a cada uno para aplicar e implementar la subvención de la mejor manera. 

La convocatoria fue lanzada a finales del año 2021 y en marzo de 2022, se dieron a conocer a los diez restaurantes ganadores que cumplieron con los requisitos establecidos: Doña Vero; La Cebolla Morada; Creperie de la Paix; Peces; Café 54; La Pitahaya Vegana; Venivé; Cevichi Bichi; Hudson Tap Room y MUX. Cada uno propone mejoras en su negocio que además, apoyan a su comunidad y a grupos poco representados, lo que apoya a la idea con la que iniciamos este texto: la vida comercial tiene el potencial de fortalecer los lazos comunitarios e incentivar la vida vibrante en las calles.

 

Las y los dueños de estos restaurantes han recibido la noticia con emoción y aseguran que traerá grandes beneficios, no sólo a sus negocios, también a la comunidad que ha sido clave para que ellos sigan ofreciendo sus servicios. La mayoría de ellos reconocen que sin los lazos que formaron con los habitantes de la zona, reinventarse habría sido imposible. 

 

Próximamente, este programa dejará ver la manera en que, pequeños empresarios y grupos poco representados, van trazando la historia de sus barrios mediante el comercio y la fuerza local de volver a la comunidad para crear lugares, restaurantes y programas para las personas. 

 

¡Devolvamos la vida a las calles!