En Colombia, MinAmbiente propone crear panel de expertos sobre el río Magdalena

LA Network - Equipo editorial
21 octubre, 2017 - Ecología Urbana

Liderado por académicos de diversas disciplinas, se espera que el nuevo órgano consultivo pueda informar y dar luces sobre la ruta que debería seguir el próximo Gobierno respecto al futuro de una cuenca cuya superficie ocupa el 24 % del territorio nacional y por ello es el más importante del país andino.

Por: Agencia de Noticias UN

En el marco del foro “Magdalena somos todos: el río, la gente, la historia”, celebrado por el Grupo Programa Ecología Histórica y Movilidad Humana como parte de la semana del Centro de Estudios Sociales (CES) de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), el ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo, manifestó la importancia de contar con la asesoría de expertos liderados por la academia que puedan determinar el estado del arte de las investigaciones y los proyectos que se han adelantado sobre el estado del río.

“Muchas cosas han cambiado, no solo el estado de los ecosistemas sino también las prioridades nacionales y globales, además de todos aquellos aspectos relacionados con el cambio climático”, explicó el ministro, para quien este proceso podría ser un muy buen punto de partida para que el Gobierno cuente con una hoja de ruta que le permita tomar decisiones en el corto plazo.

En tal sentido, llamó la atención sobre la necesidad de suscribir un “Pacto por el río”, que no sea solo simbólico sino que además esté respaldado con hechos concretos como la sentencia de la Corte Constitucional de 2016, según la cual se reconoce el río Atrato como sujeto de derechos.

A juicio del ministro Murillo, el pacto permitiría que entidades como Cormagdalena –que en la actualidad depende del Ministerio de Transporte– pase a formar parte del sector ambiental, de tal manera que el río deje de ser considerado como una arteria fluvial, y que los aspectos relacionados con la macrocuenca –que constituye esta “columna vertebral” para el país– pasaran a ser prioritarios.

Luis Gilberto Murillo, ministro de Medio Ambiente de Colombia

Así mismo, el ministro llamó la atención sobre la necesidad de estructurar el Consejo Ambiental de la macrocuenca Magdalena-Cauca a partir de los lineamientos establecidos por el MinAmbiente, con el fin de que se pueda garantizar su gobernanza y el diseño de un plan estratégico a partir de iniciativas capaces de dialogar entre sí, como negocios verdes; mitigación y adaptación al cambio climático; planes de saneamiento básico y servicios ambientales, entre otros.

Antes de la intervención del ministro Murillo, el profesor Gerardo Ardila, del Departamento de Antropología de la U.N., había recordado que Cormagdalena pasó del MinAmbiente al MinTransporte, lo que condujo a que la percepción del Magdalena que se tiene en el país se transformara, puesto que dejó de ser visto como una fuente de vida para convertirse en una vía que haría posible el transporte de carbón y petróleo.

Dicha situación condujo a la creación de un primer panel de expertos en 2001, conformado por personas de la academia, ambientalistas y empresarios quienes en su momento insistieron en la necesidad de que se creara una relación de sostenibilidad vital para el desarrollo del país, además de contribuir a diseñar herramientas que permitieran crear políticas públicas que fortalecieran el papel de Cormagdalena.

“Pese a que la Asamblea Constituyente creó esta entidad con la intención de garantizar la navegabilidad del río Magdalena, el proyecto ha tenido un sinfín de tropiezos, el más reciente de los cuales fue el escándalo de corrupción por cuenta de la firma brasileña Obedrecht“, recordó el docente, quien insistió en la necesidad de recuperar ese legado para poder avanzar hacia el futuro.

Para Manuel Rodríguez Becerra, director del Foro Nacional Ambiental (FNA), el futuro del río Magdalena enfrenta varios retos relacionados con los conflictos de intereses que pueden generar proyectos como la construcción de cerca de 30 hidroeléctricas, cuya puesta en práctica haría imposible tanto la navegabilidad por el río como la pesca.

“Los intereses respecto a la navegabilidad no coinciden con los de la pesca”, precisó el experto, para quien otro de los graves problemas que afronta el río Magdalena es el de las actividades ganaderas que se desarrollan en sus orillas, equivalentes al 70 % del territorio que lo circundan, por la gran deforestación que se registra en estas zonas.

Después de hacer un llamado sobre la actual situación de contaminación que enfrenta el río Magdalena, el experto también hizo hincapié en la necesidad de conformar un centro de pensamiento capaz de dar una visión de conjunto sobre estas problemáticas, encaminado a garantizar el futuro del río a partir de un acuerdo nacional que surja de una gran mesa de concertación con participación de los distintos actores interesados.