‘Conservar la naturaleza, dentro y fuera de la ciudad, nos genera beneficios’: Francisco de la Barrera

LA Network - Equipo editorial
17 octubre, 2017 - Ecología Urbana

Este experto chileno aporta en la difusión de una subdisciplina de la ecología que es hoy esencial para la sostenibilidad de los territorios: la Ecología del Paisaje.

“Históricamente las ciudades se construyeron como lugar de defensa, que protegía a las personas de ese ambiente salvaje, de esa ruralidad, ese lugar falto de cultura”. Francisco de la Barrera.

El doctor Francisco de la Barrera, uno de los más destacados expertos y promotores de la Ecología del Paisaje en Latinoamérica visitó la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín para dictar su más reciente conferencia ‘Ecología del Paisaje: ciencia y aporte a la ordenación territorial’.

Barrera afirma que son dos las grandes ciencias madres de la ecología del paisaje: una es la ecología y la otra es la geografía. La primera “entendida como la comprensión de cómo funciona su naturaleza y la otra, la geografía, entendida como la comprensión de los fenómenos espaciales y su relación con el hombre y el hombre íntimamente relacionado con esos espacios que ocupa, donde la naturaleza tiene un rol muy importante”.

En la actualidad, en América solo existen tres asociaciones de Ecología del Paisaje: en Estados Unidos, Argentina y Chile, que formalizó la suya en enero del año anterior con protagonismo, como no, del joven doctor de la Barrera.

De la Barrera fue invitado por la Maestría de Estudios Urbano Regionales y LA Network habló con el chileno sobre el contenido de la conferencia y los aportes que esta ciencia puede en la planificación y sostenibilidad de las ciudades latinoamericanas.

¿De qué se trata su conferencia sobre Ecología del Paisaje?

‘Ecología del Paisaje: ciencia y aporte a la ordenación del territorio’ busca primero sentar o comentar sobre el origen de la ecología del paisaje como una disciplina científica, que intenta abordar problemas complejos utilizando una aproximación espacialmente explícita, reconociendo la distribución de las cosas en el espacio.

¿Puede dar un ejemplo práctico de ello?

En el caso de Santiago qué pasa en el suelo, el funcionamiento de las áreas verdes, su tipología, sus grados de conectividad y también cómo cambia la vegetación urbana en el centro. Esto lo hemos replicado en las nuevas periferias y en otras ciudades como Concepción y La Serena.

Pero la Ecología del Paisaje es un concepto más amplio

El aporte es entender que las ciudades y los paisajes también rurales tienen un funcionamiento y una dinámica. Que lo que hay en cada sitio del lugar afecta en su vecindad, por lo tanto cada uno de estos componentes les denominamos ecosistemas, que tienen un funcionamiento y al ponerse en interacción con otros ecosistemas permite que unas cosas funcionen mejor o funciona peor.

Francisco de la Barrera, uno de los más destacados expertos y promotores de la Ecología del Paisaje en Latinoamérica.

¿Pero las ciudades siempre se pensaron para darle la espalda a lo rural?

Históricamente las ciudades se construyeron como lugar de defensa, que protegía a las personas de ese ambiente salvaje, de esa ruralidad, ese lugar falto de cultura.  Por eso tratamos de cultivar esas zonas rurales. La cultura la teníamos dentro de las ciudades. Hoy en día entendemos que tenemos que incorporar la naturaleza dentro de las ciudades y mejorar la relación que hay entre las zonas urbanas y las zonas rurales. Esto a través de aproximaciones tipo gradiente,  mejores conectividades entre ambos sistemas, entendiendo que esa mejor conectividad o ese gradiente por ejemplo en los tipos de vegetación que hay,  genera beneficios para las personas y es lo que llamamos servicios ecosistémicos.

¿Cómo ha sido recibida la Ecología del Paisaje por el sector público, los tomadores de decisiones?

No ha sido difícil, de hecho esta aproximación de los servicios sistémicos o de la ecología del paisaje que parte reconociendo que las cosas están en un lugar y ocurren en un espacio determinado, comienza a hablar en el mismo lenguaje de los políticos o economistas, de los que intentan el desarrollo en términos económicos. Entonces al entender que conservar la biodiversidad, conservar la naturaleza, dentro y fuera de la ciudad, nos genera beneficios, es algo que en el fondo se pueden transmitir y comprender de buena manera por los políticos.

¿Cómo va el avance de la Ecología del Paisaje en Latinoamérica con sus ciudades sin planificación?

Es un tema nuevo en términos de que se están pudiendo cuantificar de mejor manera las extensiones espaciales de las cosas y sobre todo el funcionamiento que esto tiene. En eso es novedoso, en las mejoras de las tecnologías tipo satélite,   fotografía aérea que podemos obtener, eso en el fondo es muy relevante, eso permite un salto tecnológico y una agilidad en el estudiar cómo eran los paisajes antes y cómo son ahora. En eso las universidades que le han puesto cuidado a las tecnologías, a la geomática en el fondo han podido ir más rápido y en el fondo han logrado permear los sistemas de planificación.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible hablan de ciudades y comunidades sostenibles, ¿puede aportar la Ecología del Paisaje en esa meta?

Lo interesante es que todos estos objetivos abordan problemas complejos y grandes que en el fondo no se pueden solucionar con una sola tecnología o herramienta o disciplina. No es como decir que la ingeniería va a resolver el problema de los sistemas acuáticos. La Ecología del Paisaje junto con otras disciplinas o macro disciplinas, en el fondo pueda abordar parcialmente, no en su totalidad, muchos de esos objetivos, justamente porque va al funcionamiento, va la mecánica misma de cómo funciona su naturaleza,  cómo funcionan los sistemas urbanos, las regiones.