Greta Thunberg: la voz de la juventud y del enfado

Greta Thunberg: la voz de la juventud y del enfado

LA Network - Equipo editorial
7 abril, 2019 - Ética Ciudadana

Esta adolescente sueca, diagnosticada con autismo y TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad), pasó de ser una chica normal en su natal Estocolmo para convertirse en la lideresa de un movimiento que ha puesto en pie a los jóvenes del mundo frente al cambio climático.

Greta Thunberg: la voz de la juventud y del enfado
Esta adolescente sueca es hoy “la voz de la juventud y la voz del enfado”, como la definió muy bien Christiana Figueres, quien fuera secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

El viaje en tren de Greta Thunberg duró 32 horas. Ese fue el tiempo invertido entre Estocolmo, su ciudad natal, hasta Davos, la pequeña localidad suiza de 11 mil habitantes que los ricos y poderosos del mundo escogieron como sede para su reunión anual. La chica de 16 años no podía perder esa cita.

Tan largo y desgastante viaje fue fruto de una decisión: Greta dejó de subirse a los aviones para reducir su huella de carbono y contribuir así con el cuidado del medio ambiente. Y su presencia allí tenía un objetivo: decirles a esos poderosos, que definen el futuro del planeta en el Foro Económico Mundial, que por su codicia y también por su falta de acción, planeta no habrá en los próximos años si no se actúa ya.

“En Davos, a la gente le gusta hablar sobre el éxito, pero su éxito financiero ha tenido un precio inimaginable, y en cuanto al cambio climático, debemos reconocer que hemos fracasado. Todos los movimientos políticos en su forma actual, ya lo han hecho, y los medios de comunicación no han logrado generar una mayor conciencia pública sobre el tema. Pero el homo sapiens aún no ha fallado. Sí, estamos fallando, pero aún hay tiempo para cambiar todo”, les dijo Thunberg a los políticos y empresarios asistentes al pequeño poblado suizo.

Esta adolescente sueca es hoy “la voz de la juventud y la voz del enfado”, como la definió muy bien Christiana Figueres, quien fuera secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Un enfado que surgió en Greta el verano del año pasado, como consecuencia de una ola de calor que afectó a gran parte de Suecia, al punto de desencadenar por lo menos 60 incendios forestales, que arrasaron con 20 000 hectáreas de bosques.

El 20 de agosto de 2018, en vez de ir al colegio, Greta se plantó frente al Parlamento sueco y anunció que no se iba a mover hasta que la escucharan. Su solicitud era que el gobierno de ese país redujera las emisiones de carbono como lo había aceptado al adherirse al Acuerdo de París. Decidió protestar sentándose en las afueras del Riksdag todos los días durante la jornada escolar, junto con un cartel que decía Skolstrejk för klimatet (huelga escolar por el clima).

Luego de ese primer acto de protesta, todos los viernes ha dejado de asistir al colegio para continuar con el activismo en favor de medidas inmediatas por el medio ambiente. Pero quizás el mayor impacto que ha generado Greta fue el invierno pasado en la Cumbre sobre Cambio Climático COP 24 en Katowice (Polonia), donde pronunció un discurso que fue multiplicado por todos los medios de comunicación y por todas las organizaciones ecologistas del mundo.

“No hemos venido aquí a rogar a los líderes mundiales que se preocupen. Nos han ignorado en el pasado y nos volverán a ignorar. Nos hemos quedado sin excusas y nos estamos quedando sin tiempo. Hemos venido aquí para hacerles saber que el cambio está llegando, les guste o no. El verdadero poder pertenece a la gente”, dijo la chica, con rictus serio y preocupado.

A partir del interés mediático que despertó en ese momento, comenzó casi sin darse cuenta, un movimiento denominado #FridaysForFuture que hoy moviliza a millones de jóvenes como ella en más de 270 ciudades del todo el mundo y que están exigiendo acción climática sentados frente a sus respectivos parlamentos.

El movimiento internacional ‘Youth For Climate’, ya tuvo una primera muestra de poder el día 15 de marzo con una huelga escolar coordinada a nivel internacional para reivindicar mayor acción política contra el cambio climático hecha por jóvenes. El próximo 24 de mayo habrá una nueva huelga mundial.

Greta acaba de recibir el Premio Libertad, que otorga la región de Normandía y decidió donar los 25 000 euros del galardón a cuatro organizaciones que trabajan por el medio ambiente: Greenpeace, Care.org, 350.org y Adaptation Fund. Y recientemente ha sido nominada al Premio Nobel de Paz. Un hecho inesperado para esta chica, hija de una cantante de ópera y un actor suecos, que hasta hace poco solo iba a la escuela, pero cuyo compromiso y convicción por defender lo que queda de planeta, la ha convertido en una lideresa urbana y global.