“Haber cortado la dinámica natural de los ríos nos trae consecuencias”: Fernando Neyra

“Haber cortado la dinámica natural de los ríos nos trae consecuencias”: Fernando Neyra

LA Network - Equipo editorial
20 abril, 2018 - Ecología Urbana

Entrevista con el ex director Nacional de Vivienda y General de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Vivienda de Perú sobre la propuesta de la Universidad Nacional de Ingeniería para implementar un plan de re-encauzamiento de ríos.

“Haber cortado la dinámica natural de los ríos nos trae consecuencias”: Fernando Neyra
Río Urabamba en temporada invernal

El  Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) de Perú anunciaba hace justamente dos años a los medios de comunicación que las lluvias dejaban ya cerca de un centenar de muertes y más de 120.000 damnificados en un periodo de cuatro meses, tanto por la temporada de lluvias como por el Fenómeno del Niño.

Además, para ese momento se hicieron públicas las cifras del impacto de las tragedias de los años 1982-1983 y 1997-1988, cuando el país tuvo reducciones de su PIB, en promedio del 8,8%.

El Fenómeno de la Niña en Colombia, entre 2010 y 2011, tuvo un costo de 11,2 billones de pesos (cerca de 4.150 millones de dólares).

Muchos de esos efectos fueron ejercidos sobre las ciudades y poblaciones gracias al desbordamiento de ríos, algo que en las ciudades peruanas conocen a la perfección.

Por ello, la Universidad Nacional de Ingeniería presentó una propuesta técnica para devolver a los ríos su cauce natural, además acompañó esa proposición con un plan de adecuación territorial urbana y rural.

LA Network habló con el ingeniero geógrafo y Magíster en Economía y Gestión regional así como en Responsabilidad Social y Sostenibilidad (España); Adrián Fernando Neyra Palomino, ex director Nacional de Vivienda y ex director General de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Vivienda de Perú; sobre la propuesta de la UNI.

¿Cómo valora usted la propuesta de la Universidad Nacional de Ingeniería?

“Esta propuesta, en la medida en que esté vinculada a la planificación, sobre todo teniendo en cuenta el territorio, va a ser positiva para todos, principalmente para las ciudades debido a que los eventos naturales no son tan naturales. No tienen que ver sino con la deficiencia, las omisiones de planificación en el territorio. Lamentablemente tenemos una alta concentración de infraestructura de viviendas en zonas que no son convenientes y que digamos termina generando consecuencias de desastres en el momento de tener crecidas o periodos de lluvia intensa en donde perdemos control de los cauces”.

“Haber cortado la dinámica natural de los ríos nos trae consecuencias”: Fernando Neyra
Adrián Fernando Neyra Palomino, ex director Nacional de Vivienda y General de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Vivienda de Perú

¿Es posible adelantar este plan tan ambicioso, qué tan real puede ser?

“Esto es urgente y necesario en Perú porque gran cantidad de poblaciones están expuestas a esos problemas de planificación. Haber cortado la dinámica natural de los ríos nos trae consecuencias. Debemos adaptarnos a esas consecuencias y vamos a tener que dimensionarlo para saber cuál va a ser el costo de implementar medidas de adaptación frente a esta situación particularmente de las ciudades peruanas y latinoamericanas.

Lamentablemente hemos subestimado la dinámica natural de los ríos. Esto requiere un estudio integral que abarque su comportamiento a lo largo del tiempo, algo que ha sido omitido pensando en que hay eventos que no van a ocurrir o que ocurren cada 100 años o 200 años, eso es lo que nos ha pasado factura”.

Eso es en términos financieros, ¿y en términos políticos?

“Tenemos un problema que es el de la inmediatez política. El trabajo de control de los cauces requiere tiempo y planificación y eso no es valorado por los políticos. Un político quiere una obra ya.

Priorizan paliativos, descolmatación, limpiezas de cauces que no solucionan los problemas. Se prioriza soluciones costosas y cuando crece el río, cuando sucede el evento, se vuelve a una condición de riesgo y no es limpiando como se soluciona sino con intervenciones integrales.

Esa inmediatez está asociada también a la corrupción, a entregar el trabajo, aceptar las obras, no son trabajos planificados, vinculados al territorio. Se priorizan las obras negociando, transando entre políticos, es un tema lamentable no pensar de manera estratégica. Y finalmente, son  obras que no vinculan a la gente. La gente debe saber a qué nuevas reglas deben someterse, ajustarse. Faltan ejercicios serios de responsabilidad”.

¿Es posible pensar la planificación territorial sin tener en cuenta el Cambio Climático?

El cambio climático es un tema en el cual estamos luchando. Lamentablemente nuestros países tienen tres planificaciones: la territorial, la urbana y tiene lamentablemente la planificación de inversión. Y ninguna de las tres conversa y al final la que termina decidiendo las cosas es la de inversión: promoviendo viviendas,  lugares, forzando ocupaciones sin ningún tipo de criterio de planificación. Las otras dos planificaciones se dejan de lado.

Tenemos que superar esa dinámica de crecimiento de las ciudades de crecer por crecer, por vender cemento, por vender ladrillo. Hay que hacer un alto, pensar la ciudad. Debemos privilegiar a la persona, al ser humano por encima del hierro y del cemento para poder dar sostenibilidad y tener equilibrio.

El cambio climático es un efecto que no debe ser una cuestión de marketing, no una cuestión solamente decorativa, sino que tiene que ser una cuestión evidente en la planificación”.