La ecociudad: urbe del futuro bajo principios ecológicos

LA Network - Equipo editorial

En el mundo cada vez hay más urbes que se están pensando como ecociudades o ecópolis, centros urbanos que representan una visión cercana del desarrollo sustentable y un contrapeso a la realidad actual de ciudades asfixiadas por la polución y destructivas de sus entornos naturales.

Vancouver, Canadá

Cada día que pasa es mayor la discusión  en el mundo sobre el desarrollo sostenible de las ciudades o centros urbanos. Expertos en planeación, académicos, políticos, urbanistas y gobernantes intentan estructurar propuestas  o proyectos que garanticen esa sostenibilidad y que permitan incluso ajustar nuestras vidas ante el cambio climático, un elemento cada vez más determinante para la calidad de vida.

Ha surgido en los años recientes un concepto que pretende ir de la mano con esas nuevas exigencias urbanas. La ecociudad o ecópolis. Este concepto se deriva de modelos como la ciudad sin carro, la ciudad para las bicicletas, la naturaleza en la ciudad, las ecoaldeas, la agricultura a pequeña escala y la ecodensidad.

Lo más interesante es que en muchos países del mundo estas visiones de ciudad ya han pasado de la retórica, en muchos casos gubernamental y social, a la aplicación real.

La ecodensidad, por ejemplo, fue durante muchos años el centro de la política urbana de una ciudad como Vancouver, donde el mayor interés de sus gobernantes ha sido lograr que la gente viva lo más cerca posible del trabajo y dar prioridad a los ciclistas, a los transeúntes, al transporte público sobre los automóviles. Además de permitir nuevos sistemas verdes que reduzcan y usen mejor la energía, el agua y los materiales e introducir la agricultura urbana para reducir las ‘food miles’ o ‘millas de alimentos’ (entendidas como la distancia que se necesita para obtener alimentos).

Portland, Estados Unidos

Otro buen ejemplo de ecociudad es Portland. Hasta hace unos años asfixiada por las autopistas y los vehículos, hoy es la primera ciudad de Estados Unidos amiga de los ciclistas y está diseñada sobre la base de una política de utilización de energías renovables, transporte sostenible y reciclaje.

Un paso más ambicioso se da en el Emirato de Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, donde se construye la primera ciudad cero carbono y cero basura: Masdar. Para llegar a su objetivo la ciudad está planeada como un área sin autos, en la que uno de sus ejes principales es el sistema de transporte público. Además la energía consumida al interior de la ciudad vendrá de fuentes renovables. Esta ciudad espera inaugurarse para 50.000 habitantes en 2020.

Masdar, Emiratos Árabes Unidos

Pero quizás el proyecto más ambicioso de esta clase se lleva a cabo hoy en China, país que ha fomentado la construcción de cinco ecociudades (tres cerca de Shanghái y dos en Pekín). La primera, Dongtan, se está desarrollando en la isla de Chongming, Shanghai, y ha sido diseñada cumpliendo rigurosos estándares para minimizar el impacto ambiental.

Cuando leemos estas realidades en materia de ecociudad es inevitable pensar en ciudades grandes e intermedias de América Latina. Hoy vivimos quizás el momento más crítico en materia de movilidad y en muchas de ellas el deterioro del aire y de la calidad de vida. Tenemos que trabajar ya como sociedad en disminuir la inversión térmica (cortina de gases que se forma en el cielo  por causa de la contaminación); en desestimular el uso del auto particular, en construir espacios públicos en los que prevalezca la vegetación, en promover el ahorro de energía, en estimular la reforestación urbana y sobre todo, en organizar y modernizar el transporte público.

Sin duda, las administraciones públicas deben ser más proactivas y apostar por un modelo articulado que reúna de manera coherente varias de estas aplicaciones que entre otras urbes del mundo hoy son exitosas y donde los sistemas de transporte (metros, buses eléctricos, tranvías, cables aéreos, automóviles híbridos o eléctricos) brindan calidad de vida a sus habitantes, comprometiendo también a la ciudadanía en la defensa del este estilo de vida.