Ok; ya hay vivienda verde… ¿Y por qué no ciudad verde?

Ok; ya hay vivienda verde… ¿Y por qué no ciudad verde?

LA Network - Equipo editorial

Ok; ya hay vivienda verde… ¿Y por qué no ciudad verde?

Hace algunos años, el Infonavit en México se metió de lleno a la revolución verde y tomó la decisión de impulsar prácticas dirigidas a proteger el medio ambiente.

Nació la Hipoteca Verde y a partir de ella, el mismo Infonavit, así como otras instancias gubernamentales, entre las que hay que destacar a la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), han desarrollado una serie de instrumentos financieros cuyo objetivo es que viviendas y conjuntos urbanos sean cada vez más sustentables.

Hay avances… Pero es evidente que falta mucho por hacer, y más si consideramos que los factores de mayor incidencia en la protección del medio ambiente no han sido debida y suficientemente atendidos.

Porque es evidente que de nada sirve que las nuevas viviendas tengan foquitos ahorradores y calentadores solares, si están ubicadas lejísimos de los centros urbanos en que se ubican escuelas y trabajos, y con base en modelos de baja densidad que provocan una acelerada urbanización de la que es casi imposible proteger al medio ambiente.

¿Cómo proteger al medio ambiente de la expansión anárquica de las manchas urbanas, del mal uso del suelo, de millones de coches cruzando la ciudad en recorridos que duran varias horas o de rascacielos recubiertos de espejos?

El tema va mucho más allá de las soluciones puntuales que se puedan lograr en las viviendas o en los conjuntos habitacionales, y tiene mucho más que ver con una visión de ordenamiento territorial, metropolitano y urbano, de carácter verdaderamente integral y que tenga como verdadera prioridad la protección del medio ambiente.

Es muy simple, o planeamos y hacemos las ciudades para proteger el medio ambiente o nos va a cargar el payaso.

De nada sirve seguir analizando escenarios “futuros” para temas tan locales e individuales como el desarrollo inmobiliario, si antes que ello no se garantiza la viabilidad de nuestras ciudades.

Y el punto está en que bajo un adecuado marco normativo el sector inmobiliario se puede convertir en un poderoso motor de la solución, acelerando los procesos que permitan transformar las ciudades sobre la base de nuevos paradigmas.

Las ciudades deben apostar por nuevos modelos de planeación urbana…

Los gobiernos deben asumir como prioridad la planeación y actuar bajo principios que privilegien la protección al medio ambiente…

Y el sector inmobiliario debe ser el motor que lleve a cabo buena parte de los planeamientos de esa planeación.

El reto ambiental nos toca a todos.